La película de Netflix que rompe un viejo prejuicio y emociona a las mujeres de más de 50 años
El género romántico vuelve a ganar protagonismo con una película que combina nostalgia, humor y emociones.


Netflix volvió a rescatar una de esas películas que parecen no perder vigencia con el paso del tiempo. Se trata de “Alguien tiene que ceder” (Something’s Gotta Give), la comedia romántica estrenada en 2003 protagonizada por Diane Keaton, Jack Nicholson, Keanu Reeves y Amanda Peet.

La producción dirigida por Nancy Meyers encontró una nueva oportunidad entre los espectadores gracias a una historia que se aleja de los romances juveniles y apuesta por mostrar el amor, los cambios personales y las segundas oportunidades en la adultez.

Más de 20 años después de su estreno, la película volvió a conectar especialmente con mujeres maduras que encuentran en sus personajes una representación diferente a la que Hollywood suele ofrecer.
La película cuenta la historia de Harry Sanborn, un exitoso empresario musical interpretado por Jack Nicholson, conocido por sus relaciones con mujeres mucho más jóvenes y por evitar cualquier tipo de compromiso.

Todo cambia cuando conoce a Erica Barry, una dramaturga divorciada interpretada por Diane Keaton. Ella representa exactamente lo contrario a lo que Harry suele buscar: es independiente, inteligente y tiene una vida construida más allá de una relación sentimental.

Lo que comienza como un encuentro incómodo termina transformándose en una conexión inesperada que obliga a ambos personajes a revisar sus propias ideas sobre el amor y la compañía. Uno de los grandes atractivos de la película fue la interpretación de Diane Keaton como Erica Barry.
La actriz construyó un personaje alejado de los estereotipos de las protagonistas románticas tradicionales. Erica no es una mujer que busca desesperadamente encontrar pareja, sino alguien que ya atravesó distintas etapas de su vida y que, aun así, permanece abierta a nuevas experiencias.
Su personaje representa una idea que pocas veces aparece en el cine romántico: la posibilidad de volver a empezar después de los 50 y descubrir que el amor puede aparecer en momentos inesperados.

Con una duración de 2 horas y 8 minutos, la película utiliza el humor para hablar sobre temas más profundos como el miedo a envejecer, la soledad y la necesidad de encontrar un vínculo auténtico.