Jorge Rochia Ferro: el industrial peregrino

“La devoción a la Virgen del Valle me lleva a peregrinar hace más de 50 años”.

Peregrinos en la ruta 307, altura Tafí del Valle.
Peregrinos en la ruta 307, altura Tafí del Valle. Foto: Sol Alvarez Natale

Se acerca el día 8 de diciembre, fecha en la que se rinde homenaje a la Virgen del Valle, una fiesta con epicentro en San Fernando del Valle, Catamarca. Como cada año, miles de peregrinos de los cuatro puntos cardinales del país, recorren cientos de kilómetros para venerar a la Virgen. La celebración convoca, cada año, alrededor de 56.000 peregrinos, y las rutas se visten con la pintoresca imagen de los fieles que, con sus mochilas y sombreros, caminan incansablemente bajo soles implacables y arduas noches.

En conversación con Jorge Rochia Ferro, veterano peregrino de la Virgen del Valle, nos cuenta: “El punto de partida ha sido siempre el mismo, desde La Merced, de ahí son 50 kilómetros. Muchos años lo hice caminando, después hice la mitad caminando, la mitad en bicicleta, después en bicicleta y ahora ya en bicicleta eléctrica. Pero sigo saliendo desde el mismo lugar, que es desde La Merced”.

--¿Cuánto se tarda en llegar desde allí?

--” Depende. Al principio eran varias horas, porque incluso el camino no era el camino que tomo ahora, sino por la derecha del río, pasando La Merced. Íbamos a la derecha en un puente largo y de ahí íbamos a Catamarca por una serie de caminos que subían y bajaban y había un montón de vados y pueblitos. Por haber tenido muchos amigos en Catamarca me empezó a entusiasmar la idea de peregrinar. Después surgió esto de ir todos los años, fundamentalmente a agradecer”.

Consultado por su experiencia en el largo camino, Ferro explica: “Voy con la mente en blanco, que no me converse nadie y por eso voy solo, porque voy a agradecer. También recalcó que “Hay muchas postas en todo el camino, desde que empezás a subir, en la cuesta de Huacra. Hay gente por todos lados, con agua, naranjas, te atienden, hay gente solidaria en todo momento, que si vos tenés cualquier tipo de problema, se paran, te ayudan. La verdad que es un momento donde todo un pueblo se junta para buenas intenciones”.

Posta para peregrinos en la entrada de La Cocha.
Posta para peregrinos en la entrada de La Cocha. Foto: Bruno Bignoli

--¿Qué significa la Virgen para un peregrino?

--” La Virgen para mí siempre ha sido y será un punto de apoyo. Yo tengo una historia bastante buena con la Virgen, incluso con el gobierno de Catamarca, nosotros somos amigos con gobernador, Jorge Raúl Jalil. Con él, aún antes de que sea funcionario, empezamos a trabajar la idea de hacer el camarín de la Virgen ahí en Catamarca. Aportamos fondos él, yo y otros más, para poder llevar a cabo con la gente de arquitectura de la provincia, el camarín que funciona el día de hoy. El año pasado no pude ir por tema familiar, estaba en Estados Unidos. Creo que fue la única vez que no fui el ocho. Igualmente, en esa oportunidad busqué una iglesia en EEUU para poder dar mis gracias a la Virgen.

--¿Hace cuanto que realiza esta peregrinación?

--” La devoción viene ya desde hace más de 50 años, y es una cosa espectacular. Y que, bueno, me lleva ahora el ocho a salir de Tucumán. Hace 20 años salgo con la misma persona que me lleva, y que me va cuidando, yo voy ahora con la bicicleta eléctrica”.

La multitudinaria peregrinación conmina a conductores y fieles a tener extrema precaución a la hora de circular en ruta. Luces bajas durante la noche y velocidades controladas para los primeros, circulación contra tránsito, franjas refractarias y protección contra el calor para los últimos, son las recomendaciones básicas para concluir sin accidentes estas jornadas devocionales.