Durante las últimas horas del lunes se confirmó la fuga de Roberto Rejas de la Dirección General de Bomberos, lugar en donde se encontraba cumpliendo con la prisión preventiva dictada hace menos de una semana por la Sala Conclusional II del Fuero penal, luego de haber sido condenado el pasado miércoles a cadena perpetua por la desaparición y muerte de Milagros Avellaneda y de su pequeño hijo Benicio.

Según dieron a conocer fuentes judiciales, Rejas se encontraba vestido al momento de la fuga con una remera blanca, pantalón de gimnasia, zapatillas negras, pelo bien corto y bien afeitado. Diversas áreas de la Policía de Tucumán llevan adelante un intenso operativo de rastrillaje para dar con su paradero.

Desde el entorno familiar temían por una posible fuga de Rejas, ya que tenía contactos con las fuerzas de seguridad: era guardia cárcel y es familiar de varios policías federales. Incluso, tanto la fiscalía, que encabezó Estela Giffoniello, como la querella, habían planteado el peligro de fuga y solicitaron en el juicio su inmediata detención y traslado a Villa Urquiza, pero el tribunal optó finalmente por alojarlo en Bomberos.

El miércoles 22 de septiembre, los jueces Stella Maris Arce, Eduardo Romero Lascano y Alicia Freidenberg, condenaron a Roberto Rejas a prisión perpetua por encontrarlo culpable de los delitos de homicidio agravado por alevosía en contra de Milagros y de su hijo, y del delito de homicidio agravado por mediar violencia de género en contra de la mujer. Además, los magistrados dispusieron que Rejas permanezca en prisión preventiva por el plazo de 6 meses o bien, mientras la sentencia quede firme.

“La condena perpetua para Roberto Carlos Rejas, no me trajo ningún alivio, ninguna alegría, para ninguno de los integrantes de la familia. Lo único que logré con este juicio, es que no estará en la calle haciendo vida social y para que no haya otra Milagros y otro Benicio más”, dijo la madre de Milagros, Amalia Ojeda, en diálogo con LV12 Radio Independencia.