El caso de Ventura Maceira ocurrido en Tres Arroyos, en 1972, alcanzó repercusión nacional e internacional.


Hace algunos días atrás, a través de distintos medios, circularon dos fotografías que causaron el interés de los amantes de la Ufología. La primera de ellas se trataba de unas extrañas luces saliendo desde el mar en las playas del Balneario Claromecó y la segunda una formación de diez luces sobre el cielo tresarroyense.

Las fotografías fueron compartidas una innumerable cantidad de veces a través de las distintas redes sociales, hasta que analizadas por un experto de la Fundación Argentina de Ovniología, se llegó a la conclusión que en el primero de los casos se trataba de un efecto fotográfico causado por un insecto que atravesaba cerca del lente al momento de sacar la foto, y que la segunda fotografía era la formación de satélites denominada “Tren del Cielo”, los Starlink de Elon Musch que fueron lanzados en tandas de sesenta y que se van separando a lo largo de la órbita.

Más allá de la decepción que esto puede causar, según los expertos la zona comprendida entre San Francisco de Bellocq y Claromecó es una de las más activas del país para observar estos fenómenos.

Esa noticia, que no fue tal, nos remitió a recordar un caso en particular. El extraño encuentro cercano del tercer tipo de Ventura Maceiras, ocurrido en Tres Arroyos el 30 de diciembre de 1972.

Su caso logró trascendencia internacional cuando medios vinculados a los fenómenos extraterrestres de distintos puntos del planeta se hicieron eco de su historia y reflejaron lo sucedido entre sus páginas. Maceiras hasta llegó a ser visitado por el emblemático experto en Ovnis, Fabio Zerpa, entre otros especialistas en la materia.

Ventura Maceiras

Ventura Maceiras tenía en aquel entonces 73 años. Era cuidador de una quinta ubicada detrás del Parque Cabañas, a orillas del arroyo Orellano, su relato difundido por varios medios de la época, es apenas el principio de todo lo que sucedió después. Maceiras cuenta: “El 30 de diciembre de 1972 estaba tomando mate en el fogón a eso de las 22,30 y escuchaba radio. El aparato de pronto comenzó a fallar. La sacudo y nada, por lo que la apagué. Fue ahí que observé algo, como un sombrero que venía desde el arroyo, volando bajito y con un zumbido como de enjambre de abejas que fue aumentando de intensidad. Emitiendo destellos intensos se estacionó sobre los eucaliptos, a unos 15 metros de altura. Tenía unos 20 metros de diámetro, con grandes ventanales. Emitía chispas por unos tubos en la parte inferior. Podía advertir que en su interior estaba todo iluminado y con muchos instrumentos. Al hacerle yo señas el plato se inclinó para mirarme y pude ver a dos sujetos vestidos con buzos y escafandras. Eran altos y grandes pero sus ojos y narices iguales a las nuestras. Cada uno llevaba una mochila en las espaldas. Quise huir pero no pude. Entonces con el mate les grité “Querés un mate, hermano”. De miedo se me cayó la bombilla. Una gata que lo acompañaba emitió un agudo aullido y se alejó abandonando sus crías. Tenía el pelo como chamuscado y lo mismo ocurrió con el perro. Al poco tiempo ambos murieron. Fue una radiación que a mí me tomó parte del cuello pero nada me pasó. Duró entre 15 y 20 segundos. Hizo she, she y se alejó bajito hacia el este, cruzando la ruta 228 y dejando un olor a azufre que desapareció poco después. A las dos o tres horas de haberse ido, sentí un gran malestar, dolor de cabeza, náuseas y hasta caída del cabello.

Ventura Maceiras, dibujo propio de cómo lucían los extraterrestres

El caso Maceiras despertó el interés de algunos medios locales y regionales y principalmente de la señora Severina Protta de Troncoso integrante del Centro de Investigación de Seres Extraterrestres (CISE) que funcionó en Tres Arroyos durante varios años. Doña Severina fue una de las principales impulsoras y difusoras del caso Maceiras. El fallecimiento de la señora Protta de Troncoso determinó el cierre del CISE.

Pero esta historia estaba muy lejos de terminar. Algunos días después de aquel encuentro, Ventura Maceira fue por más y afirmó que luego de la extraña visita había rejuvenecido. Le había vuelto a crecer el pelo, a salirle dientes nuevos que había perdido, que hasta podía leer sin lentes y adquirido habilidades intelectuales impensadas para alguien semianalfabeto como él que no había terminado la primaria como conocimientos matemáticos complejos, filosóficos y astronómicos y hasta supuestos poderes curativos.

La noticia explotó y especialistas de todo el país quisieron entrevistarse con Maceiras, para principalmente realizarle estudios pertinentes que confirmaran su testimonio. Pero Don Ventura se negó una y otra vez, aunque a cuentagotas seguía ampliando sus declaraciones frente a los medios de comunicación.

Durante más de un mes el país entero habló del caso Ventura Maceiras y cuando las aguas parecían aquietarse, el visitado volvió a referirse a un nuevo encuentro con los alienígenas.

Para ese entonces, Don Ventura, quien hasta antes del encuentro vivía en una casilla de madera y chapas instalada en la quinta donde era cuidador, ahora disfrutaba de una sólida vivienda de mampostería y de varios beneficios económicos producto de la ayuda de varios vecinos entre ellos la ya mencionada Doña Severina, conmovidos por su experiencia que le dieron rápidamente una popularidad a nivel nacional.

En esta nueva ocasión frente a la prensa declaró: “El 24 de febrero de 1973 Estaba en el interior de mi vivienda, cuando mi perro sale disparado hacia la tranquera, en la entrada de la quinta de Rupell (apellido del propietario de la quinta que cuidaba.) Intrigado, seguí el camino del animal comprobando que frente a mí, se hallaba un individuo de estatura alta, cabellos ondulados, ojos achinados, que vestía un enterizo con un cinto del que pendía una pequeña caja con botoneras. El mismo se presentó como uno de los tripulantes del plato volador visto anteriormente, diciéndose llamar “Arnoil” y provenir del planeta Prunio, supuestamente ubicado en el centro de la Vía Láctea. Mantuvimos una larga conversación sobre propulsión y velocidad de la nave, me describieron su planeta, su religión, sus costumbres, etc. Al terminar de charlar me pidió que no lo siguiera y tras caminar unos pasos, apretó un botón de la caja que tenía, y se esfumó desde los pies hacia arriba, hasta desaparecer en pocos segundos”. Relató Maceiras en aquella entrevista.

“Ahora me visitan de tres planetas distintos, de uno que se llama ‘Saurnio’ en el centro de la Vía Láctea, hay otros que lo hacen de ‘Arnei’ y vienen también de ‘Nebulton’, que está mirando al planeta Venus, de una estrella a la izquierda, dorada; y ahora va a venir una flota muy grande de Plutón”, confesó en aquella oportunidad.

Ventura Maceiras

Durante aquellos meses de popularidad y fama Maceiras fue visitado entre otros por Pedro Romaniuk, Fabio Zerpa y Roberto Banchs y tenido muy en cuenta por Dante Franch, todos considerados eminencias en el estudio del fenómeno Ovni. Finalmente aceptó someterse a los estudios requeridos para establecer la veracidad de su rejuvenecimiento y de su intelectualidad acrecentada de la nada misma.

Aquellos dientes que supuestamente le habían vuelto a crecer, según estudios odontológicos no eran más que raíces y callosidades productos de la edad; sin la ayuda de sus lentes no logró leer nada ubicado a más de 60 centímetros de distancia; sus habilidades intelectuales se ajustaron únicamente al recitado de memoria de algunos versos de escaso valor y fue cayendo una y otra vez en desvaríos y absurdos cuando intentó profundizar en algunas cuestiones.

Finalmente culminó la entrevista enseñándoles a los presentes un juego de barajas que le habían enseñado “Ellos”… “aunque usan unas cartas diferentes, yo lo hago igual con las españolas” afirmó sin ponerse colorado.

Ventura Maceiras

Seguramente, no nos cabe duda de ello, que habrá en la zona relatos sobre Ovnis, extraterrestres, avistamientos y encuentros cercanos de cualquier tipo, más verosímiles que la historia que acabamos de relatar pero ninguna de ellas, por verosímil o espectacular que haya sido, ha trascendido como trascendió, El Encuentro Cercano del Tercer Tipo de Don Ventura Maceiras.




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