Después que el gobernador Omar Perotti indicara que sería agosto el mes del regreso a las aulas, al menos de una porción limitada de la población escolar, desde el Ministerio de Educación de Santa Fe se conocieron algunos detalles del plan de reactivación de los establecimientos en forma coordinada con la cartera educativa nacional.

"La cantidad depende de cada localidad pero se trata de entre un 20 y 25 por ciento de la población escolar", estimó Adriana Cantero, la ministra de Educación de la provincia, respecto del impacto que tendría la decisión de reanudar el cursado presencial a partir del octavo mes del año.

Cantero, al igual que el primer mandatario santafesino, habló de "gradualidad". "Se está haciendo un relevamiento para conocer las condiciones de los edificios escolares", planteó la funcionaria en la emisora Aire de Santa Fe.

Ahora bien, del esquema estudiado para que los niños vuelvan a las escuelas trascendió que la reanudación no será desde la primera quincena de agosto. En cambio sí que concretará desde las últimas dos semanas del mes luego de un período de capacitación docente para garantizar las medidas sanitarias indispensables para prevenir contagios de coronavirus.

Requisitos de docentes y escuelas

La cartera educativa maneja dos cuestiones excluyentes para determinar si un establecimiento retoma o no la presencialidad. Por un lado se adelantó que la luz verde será para escuelas rurales o de localidades pequeñas sin riesgo sanitario ni casos de COVID-19 en las últimas semanas.

Además los docentes habilitados para estar frente a las aulas serán aquellos que residen en el mismo distrito de la escuela. La premisa en ese caso es evitar los traslados de los maestros de una región a otra para prevenir contagios.