La jueza Virginia Palacios ordenó la detención de la persona.


Sebastián Tobares, un joven que es sospechoso de haber participado del asalto cometido el Día de San Luis en la estación Axion ubicada en la ruta 3 y avenida Costanera, se puso a disposición de la Justicia, el miércoles. Y este jueves, la jueza Penal 3, Virginia Palacios, lo indagó por el atraco en el que un empleado de seguridad y un playero fueron despojados de sus celulares y una billetera con la recaudación a punta de arma de fuego. Por la noche, fue procesado y enviado a la Penitenciaría, con prisión preventiva, según lo informado por el director general de Investigaciones, comisario mayor Omar Talquenca.

Una fuente judicial refirió que, este jueves, más temprano, Tobares se abstuvo de declarar y fue asistido por un abogado particular, Javier Rezzano. Si bien pidió una prórroga de la detención, en el curso del día la cortó y la jueza resolvió la situación procesal de él.

Los denunciantes contaron que era aproximadamente la 1:40 cuando vieron que por la playa se aproximaban a pie dos hombres que tenían sus caras cubiertas con cuellitos. En ese momento no había clientes. Uno, el más alto, quien estaba armado, vestía prendas negras. El otro, más bajo y de contextura más robusta, tenía arriba ropas grises y un pantalón oscuro.

El sujeto que estaba armado tenía en la mano derecha un tatuaje, por lo que pudieron ver los empleados. Él les dijo que se quedaran tranquilos, que no les iba a hacer nada, que quería la plata, en referencia a la billetera en la que el playero guardaba la recaudación.

Luego, él y su cómplice los condujeron hasta una oficina, en donde los obligaron a tirarse al piso. Mientras uno les apuntaba, el otro revolvía la oficina. También les pidieron que les entregaran las llaves de las motos que habían visto afuera, que son de los empleados y usan para ir a trabajar, pero finalmente no se las llevaron. Después, escaparon.

Unos segundos después, los damnificados se levantaron y salieron. Uno vio un taxi y le hizo seña al conductor, para que parara. El chofer del taxi llamó desde su celular a la Policía. Él le dijo que un instante antes, en la ruta 3, se había cruzado con dos hombres que iban en dirección al barrio 500 Viviendas Sur, corriendo. Y como supuso que podían ser los asaltantes, regresó en dirección a donde iban esos hombres, pero no logró ubicarlos.

Después del robo, una persona que fue a la estación y prefirió no identificarse le dio a uno de los empleados asaltados información de quiénes eran los presuntos autores. Le dio el nombre de uno y el apodo de otro.

Mediante averiguaciones, los efectivos de la Dirección General de Investigaciones establecieron quiénes podían ser y los domicilios en los que viven o se mueven. Analizaron, además, la filmación de la cámara de seguridad de la estación. Y el viernes 28, con la orden de la jueza Palacios, allanaron tres casas del 500 Viviendas Sur. Una corresponde al domicilio de Tobares, y la otra es un lugar donde él alquila o suele frecuentar, dijo una fuente de la investigación. En esos procedimientos secuestraron celulares y prendas que fueron reconocidas por las víctimas.




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