Hace un año, Manuel Fernández, más conocido como Manolo, vivía un angustiante momento al no poder servir sus porciones de paella en su histórico local de calle General Acha. La cuarentena decretada por el coronavirus le prohibió en aquél momento recibir a los comensales para que degustaran sus deliciosos platos en su rincón del Súper y sólo se limitó a la modalidad de “take away”. Hoy, este escenario cambió y vive la previa de Semana Santa con mucho entusiasmo.

“Ahora está como en los viejos tiempos. El año pasado no estábamos con el servicio de mesa, la gente podía salir poco. Sufrimos mucho la pandemia nosotros, nuestros empleados. Gracias a Dios se recuperó y si bien no vuelve a ser el 100% como antes pero se está trabajando”, relató Manolo a Diario La Provincia SJ. Es que, si bien se siguen respetando los estrictos protocolos, sus mesas volvieron a ser ocupadas por sus clientes.

Le hizo frente a las adversidades y fue el único local del Súper que se mantuvo de pie durante 2020. Hoy, ofrece la capacidad de ocupación al 60%, lo que implican casi 15 mesas menos que antes. “Ahora estamos un poco más feliz. Vivimos la adrenalina del día a día, poder vender el servicio a la gente, el cliente de años viene conversa. Es otro panorama, menos tristeza, más alegría”, sostuvo Manolo.

“Algunos ya no están por la pandemia y han fallecido, otros clientes son muy grandes y siguen comunicándose con nosotros pero tiene miedo de salir por ser gente mayor. Tenemos clientes que son amigos”, se explayó, y luego agregó: “Hay mucha tristeza en algunos clientes que vienen y vuelven a venir”. De cara a esta Semana Santa, ya tiene planificado vender la tradicional paella a 450 pesos la porción, el filete de merluza a 700 pesos el kilo y el ¼ de rabas a 500.