Finalmente, las elecciones PASO de la provincia de Santa Fe se llevaron a cabo y dejaron algunas certezas y varias dudas para despejar el la elección general provincial del próximo 16 de junio, momento en el que se elegirán las autoridades provinciales, municipales y comunales que gobernaran en el período que va de diciembre de 2019 a diciembre de 2023.


Por el lado de las certezas, a nivel provincial, Perotti será el candidato a gobernador de espacio justicialista, el único que resolvía candidaturas en estas PASO.

En la ciudad de Frontera sucedía algo similar y fue Néstor Fissore quien se alzó con el triunfo.

En número oficiales, obtuvo 839 votos, mientras que Rubén Contrera, la sorpresa electoral de la jornada, le siguió con 573 votos, un poco más atrás, Claudio Fiore logró 175 votos y Héctor Lobo 117.

Néstor Fissore entonces será el candidato justicialista que enfrentará, en un mano a mano apasionante, a Victoria Civalero.

Precisamente la intendenta, que era candidata única en la elección, hizo un esfuerzo electoral importante para sostener su caudal de votos. En el análisis candidato contra candidato fue la más votada, con 1486 votos. Lo separa de Fissore una diferencia de 647 votos.

Cuando en análisis es por fuerza política, ahí el peronismo, con sus cuatro candidatos obtuvo en la categoría de “intendente” 1699 votos, mientras que el Frente Progresista 1486. Es decir, una diferencia favorable a Juntos de 213 votos.

Otra certeza es la escasa participación electoral que estuvo apenas por encima del 53% del padrón electoral.

Entonces, por el lado de las certezas, Fissore candidato oficial del peronismo, Civalero la candidata más votada en las PASO, el peronismo la fuerza política más votada y una escasa participación de los vecinos.

Quedan ahora varias incógnitas que se irán despejando a lo largo de la campaña electoral y el propio 16 de junio.

En primer lugar, habrá que ver qué destino toman los votos de los candidatos de Juntos que no votaron a Fissore.

En primera instancia, Contrera, el gran elector del 16 de junio, se mostró con Fissore después de la elección. Nada se sabe de los más de 300 votos que reunieron Fiore y Lobo por ahora.

Además de la alianza política con los candidatos derrotados, Fissore deberá fijar una estrategia para que los votantes también se sumen a su propuesta.

La gran pregunta es si el componente de esos votos es ideológico o personal. El voto ideológico seguramente respetará el resultado de las PASO y votará a Fissore, sin embargo, si el voto es a la persona, ante una opción de hierro, habrá que ver si se inclinan por Civalero o Fissore, en todo caso, en esta segunda opción, mucho tendrá que ver la campaña que desarrollen los candidatos de acá al 16 de junio.

Civalero, para asegurar la elección, tiene que lograr que parte de ese electorado se incline hacia su opción y puede transitar dos caminos, que pueden ser simultáneos: el acuerdo con dirigentes justicialistas alejados de Fissore y un trabajo de seducción al electorado que le fue esquiva en esta elección.

Otra incógnita es la cantidad de votantes. Escasamente superaron el 53% de los más de 6000 que estaban habilitados. Para el caso de que esa cifra aumente en junio, habrá que ver hacia que opción se inclinan.

Se vienen 45 días apasionantes que terminarán definiendo quien gobierna Frontera los próximos cuatro años.

Por el lado de Josefina, nada se definía a nivel candidaturas por tanto Jorgelina Sicardi como Claudio Bertorino eran candidatos únicos y tenían asegurado el resultado.

En el análisis candidato contra candidato, en esta elección sacó una leve ventaja Bertorino, del Frente Progresista, que obtuvo 396 votos, contra los 384 de Sicardi, de Cambiemos. 12 votos son una diferencia que no garantiza el resultado del 16 de junio y la campaña que hagan los candidatos, definirá el resultado.






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