Argentina informó este domingo que se detectó el primer caso sospechoso de la viruela del mono. Esta es una enfermedad provocada por virus transmitido de los animales a las personas. Se encuentra principalmente en las zonas céntricas de África, donde en algunos países es una enfermedad endémica, cerca de las selvas tropicales.

Sin embargo, el virus se está expandiendo y actualmente hay 92 casos confirmados en todo el mundo. Los países que detectaron la enfermedad son: Reino Unido, España, Portugal, Italia, Canadá, Estados Unidos, Australia, Suecia, Francia, Bélgica y Alemania. La Organización Mundial de la Salud alertó la posibilidad de su transmisión comunitaria.

Alertan por un brote de viruela del mono

Los síntomas que produce son parecidos a los que se observaban en los pacientes de viruela en el pasado, aunque menos graves.

El virólogo Mario Lozano, doctor en Ciencias Bioquímicas y experto en Biología Molecular, afirmó: “La viruela de simios o de monos es una enfermedad producida por el virus Monkeypox. Este virus es un pariente del virus de la viruela humana (virus variola) que fue erradicado de la Tierra en 1980. Aunque su nombre señala a los monos, porque fue detectada primero en estos animales, se supone que su anfitrión natural son los roedores”.

Las autoridades sanitarias británicas informaron que “la erupción evoluciona y atraviesa diversas etapas”. “Puede tener una apariencia similar a la varicela o a la sífilis, antes de finalmente formar una costra que más tarde se cae”, aclaran.

Cuáles son los síntomas de la “viruela del mono”

1- Fiebre

2- Cefalea intensa

3- Inflamación de los ganglios

4-Dolor lumbar

5- Mialgias

6-Falta de energía

7- Erupción cutánea en rostro, palmas de las manos, plantas de pies y boca.

Los últimos pacientes diagnosticados se contagiaron en Londres. Foto: Web / Los Andes

Cómo se contagia la viruela del mono

Hasta el momento, los expertos intentan determinar cuáles son los factores que aceleran su transmisibilidad. Sin embargo, se entiende que por el momento se puede contagiar a través de la saliva, excreciones respiratorias o por el contacto con el exudado de la lesión o el material de la costra.

También hay estudios que alertan sobre la posibilidad de que sea transmisible durante las relaciones sexuales y por la excreción viral a través de las heces, aunque aún no hay muchos datos sobre ello.

Qué medidas sanitarias hay que tener para prevenir la viruela del mono

La OMS encendió el alerta y recomienda a llevar adelante dos tipos de medidas:

1- Reducir el riesgo de transmisión de los animales a las personas.

Evitar cualquier contacto con roedores y primates y, en segundo lugar, limitar la exposición directa a la sangre y la carne. De ingerirlos cocinarlos a fondo antes de consumirlos. Durante el manejo de animales enfermos o sus tejidos infectados, y durante los procedimientos de matanza, deben usarse guantes y otra ropa protectora adecuada.

2- Reducir el riesgo de transmisión de persona a persona.

Evitar el contacto físico estrecho con las personas infectadas por el virus de la viruela símica. Para asistir a los enfermos se deben usar guantes y equipo de protección. Hay que lavarse las manos sistemáticamente después de asistir o visitar a un enfermo. Se recomienda aislar a los pacientes en su casa o en centros de salud.

Todos los pacientes fueron atendidos y se encuentran en unidades especializadas en enfermedades infecciosas. Foto: Web / Los Andes

¿Existe un tratamiento para la viruela del mono?

Hasta el momento no se conocen tratamientos contra la infección. Y tampoco existen vacunas específicas.

En el pasado, la vacuna antivariólica demostró una eficacia del 85% para prevenir la viruela símica. Sin embargo, la vacuna ya no está accesible al público, puesto que se suspendió su producción tras la erradicación mundial de la viruela. Con todo, la vacunación antivariólica previa puede contribuir a que la evolución de la enfermedad sea más leve.

Historia de la enfermedad

Fue descubierta en 1958, cuando ocurrieron dos brotes de una enfermedad similar a la viruela en colonias de monos que se sometían a labores de investigación. Por esta razón, recibió el nombre de “viruela del mono” o “viruela del simio”.

El primer caso humano fue en agosto de 1970 en Bokenda, una aldea remota en la provincia ecuatorial de la República Democrática del Congo.