La ronda de testimoniales en el juicio contra Agustín Rosa Torino, el cura acusado de abuso sexual, culminó con la declaración del acusado, quien dijo ser inocente y aseguró que las víctimas se complotaron para denunciarlo. “Me dijeron pedí perdón y el perdón enaltece pero de qué pediré perdón si no existieron”, se defendió.

En el primer tramo de su declaración el sacerdote contó cómo fue su trabajado frente a la congregación religiosa que el mismo creó, y donde sucedieron los abusos relatados no sólo por los denunciantes sino también por algunos testigos. Rosa Torino se autodefinió como un ”servidor de Dios”. “Muchos siguen preguntándome cuándo haré los encuentros. Los donantes ya no colaboran en la parroquia. Ya no tenemos todo esto porque un grupo decidió hacer esto”, indicó en referencia a la acusación en su contra que señaló como “un complot”.

El acusado también apuntó contra la prensa por realizar una campaña de desprestigio contra él y contra la Iglesia. Insistió en que no abusó de nadie y negó la existencia de los hechos denunciados. Aseguró que todo se trata de un complot en su contra y que los denunciantes se le adelantaron.

Está previsto que el jueves se conozca el veredicto del Tribunal. Agustín Rosa Torino está acusado de abuso sexual gravemente ultrajante agravado en perjuicio de dos víctimas y abuso sexual simple agravado, en perjuicio de una tercera.