El asesinato sucedió en 2006, e involucra una compleja trama de sicarios, narcos y jueces corruptos en el norte de Salta.


Los hermanos narco, Amadeo y Dalfín Castedo, serán trasladados el 25 de febrero para la audiencia de debate por el asesinato de la productora Liliana del Valle Ledesma, ocurrido en Salvador Mazza en el año 2006, luego de que la mujer denunciara públicamente a los hermanos y a el ex diputado, y ahora fallecido, Ernesto José Aparicio.

La causa contra los hermanos narco se encuentra caratulada como supuesto homicidio calificado por alevosía y por en concurso premeditado de dos o más personas y encubrimiento.

El Caso

Todo comenzó en el norte de la provincia de Salta, cuando una gran expansión narco, favorecida por la vista gorda del ahora imputado ex juez Federal Juan Raúl Reynoso, demandó que Liliana Ledesma, una pequeña productora, y su familia se retiraran de sus tierras para poder dominar la frontera narco con el vecino país de Bolivia.

Elida, la mamá de Liliana, en el lugar donde los sicarios mataron a su hija. (La Nación – Marcelo Manera)

Ledesma entonces se negó a irse y repudió el bloqueo impuesto por los narcos. La mujer habló sobre su situación y la de la familia Rojas con los medios de comunicación, contando sobre el apriete que estaba sufriendo ella y su familia, y el no accionar de las autoridades y la justicia al respecto. La mujer había asegurado ante los medios que el entonces diputado Ernesto José Aparicio y los hermanos Amadeo y Delfín Castedo eran narcotraficantes: “Si algo me pasa, los responsables son Aparicio y los Castedo”, había asegurado la mujer en ese momento.

Casi un mes después de sus declaraciones, el 21 de septiembre de 2006, Liliana Ledesma fue brutalmente asesinada de siete puñaladas, dos fatales, y con la misma arma blanca, le desfiguraron la boca con un tajo vertical desde el labio superior hasta la pera, en un claro mensaje mafioso por no haber mantenido el silencio y haber hecho pública su denuncia.

Delfín Castedo, uno de los acusados de liderar la banda narco que mandó a matar a Liliana Ledesma.

Según la investigación, la víctima fue conducida a una trampa por la hermana del ex diputado Aparicio, María Gabriela Aparicio, quien pasó a buscarla y la condujo al sitio donde fue asesinada por los sicarios de los Castedo, Aníbal Ceferino Tarraga y Lino Abdegar Moreno.

Delfín Castedo se mantuvo prófugo 10 años, con la complicidad del ex juez Juan Raúl Reynoso, quien llegó a extremos alevosos para mantenerlo fuera del radar cuando en 2013 permitió que otra persona se presentara a declarar en nombre del acusado.

El ex juez Federal, Juan Raúl Reynoso. (Web)

El ex juez se encuentra actualmente atravesando un juicio por ser el jefe de una asociación ilícita junto a otros abogados del norte de Salta, que se dedicaba a soltar narcos a cambio de dinero. Un negocio millonario. Por otro lado, su cuñado, Eladio Gaona, quien se encuentra imputado por los mismos crímenes, se fugó y la justicia desplegó un amplio operativo con allanamientos para dar con su paradero.

Además de los hermanos Castedo, en el año 2010 fueron imputados, hallados culpables y condenados a prisión perpetua por el crimen de Ledesma, María Gabriela Aparicio, Aníbal Tárraga, Lino Ademar Moreno y Casimiro Torres; a su vez, se condenó a 10 años de prisión a Patricia Guerra y cuatro años de prisión a Juan Moreno.






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