Tras el femicidio de una mujer el martes pasado en Cerrillos, detuvieron e imputaron al efectivo que cumplía la función de consigna policial en la casa de la víctima.

La mujer de 25 años fue asesinada el martes pasado por su ex pareja, el policía Edgar Exequiel Almirón, quien se quitó la vida después de cometer el femicidio.

Almirón y la víctima estaban separados desde hace meses y tenían tres hijos pequeños en común. Esa madrugada, el hombre fue a la vivienda donde ella vivía en el barrio Los Paraísos en Cerrillos y discutieron. Según el relato de testigos, el motivo habría sido la cuota alimentario que el hombre ignoraba pagar.

Almirón se puso violento y la amenazó con un arma hasta que intervino la Policía. Los efectivos trasladaron a la mujer a la comisaría, donde realizó la denuncia por violencia y regresó a su casa acompañada por una consigna policial, que se quedó en la puerta.

Horas más tarde, Almirón aprovechó el descuido del oficial e ingresó a la vivienda. Le disparó a la víctima y luego se mató. El policía advirtió la situación cuando escuchó los disparos. Al ingresar a la vivienda, encontró los cuerpos de Liliana y de Almirón.

Ese mismo día, el fiscal penal 4 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas en turno, Gustavo Torres Rubelt, solicitó al detención del policía. En las últimas horas fue imputado por falta de cumplimiento de la orden judicial que lo había asignado como protector de la mujer asesinada.