Por Marita Oliveri

En medio de su descanso entre las clases de yoga que brinda durante la cuarentena, tuvimos la oportunidad de hablar con la actriz que vuelve con "Histeriotipos", esta vez en formato online. Anita Martínez contó a Estilo sobre todos sus proyectos en teatro, su camino al veganismo y su compromiso con los animales.

-¿Cómo están llevando la convivencia?

- Desde el 15 de marzo estoy en casa, cumpliendo la cuarentena a rajatabla. Sabemos que nuestra actividad es la última que va a volver, por suerte estoy con mi hijo. Yo vivo sola con él y nos llevamos muy bien. A mí me sorprende cómo los chicos se adaptan, escucho a los demás nenes que están re bien y es una sorpresa grande. Es muy fuerte para los chicos que están acostumbrados a ir al club, al colegio, y de repente los metés a la casa y se las ingeniaron. Pero ya empiezan a necesitar salir y volver a sus actividades.

Uno estando en casa comparte todo el tiempo, en ese sentido nos ayudó porque venía de 3 meses dirigiendo “Únicas” y como la estaba dirigiendo estaba muy metida. Tuvimos un verano muy activo, después pudimos venir a descansar pero ya tenemos la necesidad de salir.

- Estaban por hacer una gira con "Únicas, puertas al amor", ¿hay planes de posponerla?

- Es una obra hermosa, la gente queda impactada y tiene un mensaje muy fuerte. Las mujeres estamos peleando tanto por nuestros derechos y por erradicar la violencia, ¿no? Es hermosa porque habla del amor, todas monologaban y bailaban, creo que es una obra que puede seguir.

Pero como somos los últimos que vamos a regresar voy a hacer el 19 de junio a las 22 horas “Histeriotipos” por streaming. Sacás la entrada por Plateanet, te dan un link y podés ver la función. Es obviamente una función casera porque no tenemos acceso a una sala teatral pero haré mi stand up.

-¿Ha sido complicado adaptar la obra a la virtualidad?

- No es muy complejo porque me permite ir y venir, jugar con la cámara, soy yo sola. Aunque no me permite ver a la gente como en el teatro, yo siempre fui enemiga de ver teatro en casa, me parece que es un lugar a dónde hay que ir pero por la pandemia tuve que repensarlo, me costó un montón.

Es una experiencia a la que hay que acostumbrarse, los nenes están estudiando con el Zoom, tenemos hasta los cumpleaños por streaming, en algún punto estamos acostumbrándonos a la nueva realidad. Hasta que vuelva el teatro, que seguramente sea lo último por la concentración de gente, será así. La gente necesita ver humor, al menos yo siento eso. La gente me escribe diciendo que quieren humor, dejar de ver el recuento de muertos e infectados. Fueron meses muy feos.

-¿Se va a tocar el tema de la pandemia? ¿Hay nuevos "histeriotipos"?

- Va a haber algo de la pandemia en el show, no se puede pasar por encima, esto nos atraviesa por la mitad. Esta segunda parte tiene algunos agregados. Siguen los clásicos: los histéricos, los infieles, mi matrimonio estándar, pero también los nuevos: Peter Pan en el país de nunca jamás (nunca jamás te va a contener, nunca jamás te va a acompañar), el 50 sombras de Morón que es una versión local de 50 sombras de Grey, los viudos, hay muchísimos más.

-¿Habrá interacción con la gente?

- Voy a dejar que la gente haga unas preguntas, las vamos a anotar y al final las leemos. Algunas ya las seleccionamos porque son muy graciosas; por ejemplo: “¿cómo vamos a tener sexo cuando se levante la pandemia?”.

-¿Hay algo de ideología detrás del humor?

- Ideología es una palabra que no me gusta mucho, pero el humor siempre tiene una bajada de línea. Al final del espectáculo hablamos del amor, cómo toda esta grieta que hay entre el hombre y la mujer, es importante encontrar el camino para enamorarnos con felicidad, con salud, que sea un vínculo sano, que valga la pena. Valorar lo importante que es encontrar un lindo vínculo.

Después hay algo más divertido de “mientras encontramos al indicado, divirtámonos con el equivocado”, sacarle la estructura. Los pibes más jóvenes pueden manejar el amor con otra libertad, yo pertenezco a otra generación, soy de la generación de ‘no va, no va’. Ahora no hay culpa y es interesante. Nos reímos de cómo somos a la hora de enamorarnos, sin amor no hay nada, en todos los ámbitos de la vida.

-¿Cómo se ha adaptado el humor a los cambios culturales en cuanto a la mujer?

- Yo haría este análisis: el humor se reformuló mucho. Entre los humoristas que yo conozco, nosotros tenemos mucho cuidado en el punto de saber que ha cambiado el paradigma y que somos otra sociedad. Y el humor ha cambiado en retrospectiva. Olmedo era un cómico increíble, no podés juzgarlo ahora porque tiene que ver con el contexto social, en ese momento la mujer no existía, estaba muy cosificada. Ahora, como todo está cambiando tanto, el humor se acomoda a eso. Mis compañeros son lo más cuidadosos posible, todo está cambiando.

-¿Hay una limitación?

- No para nada, hay una resignificación. El ejercicio de repensar el chiste es muy interesante, además es un proceso de transformación para el actor, tiene que hacer un proceso que acompaña a la cabeza. A mí no me genera nada traumático ni limitante, me lleva por otros espacios que son más interesantes que no sean la cuestión de lo que no va más.

-Nuevamente vas a participar del "Bailando", ¿cómo van los ensayos?

- Sí, hemos estado ensayando durante tres semanas pero estamos en stand by esperando a ver qué pasará. Primero dijeron en abril, después mayo y ahora no sabemos. Es un momento muy difícil, están trabajando mucho para armarlo pero no sé bien cómo sigue la situación. Nosotros ya tenemos ensayado lo nuestro pero no tenemos permiso para hacerlo por ahora.

-¿Cuáles son las expectativas en cómo se va a hacer?

- Nosotros habíamos ensayado una coreografía sin tocarnos, manteniendo un metro de distancia. Va a ser rarísimo, más allá de que es nuevo, es algo a lo que hay que adaptarse. Quizás sea muy divertido pensarlo desde ese lugar, yo soy bailarina y mi cuerpo se puede adaptar, para aquel que no bailó nunca quizás es más complejo.

-En tus redes posteás recetas veganas, ¿cómo estás transitando este camino a dejar los productos animales?

- Yo soy vegetariana hace 26 años, no consumo carne hace mucho tiempo. El veganismo es un camino que yo misma me voy replanteando, no es algo que uso como bandera ni busco imponer, es algo que hago para mí. Estoy tratando de repensarme cada vez que puedo el tema del veganismo y tratar de ser lo menos consumidora de productos animales, creo que vamos hacia un mundo sin crueldad animal. Somos seres que tenemos derecho a la vida. Creo que se puede vivir cuidando a los animales pero esa es mi visión.

-Hiciste un vivo explicando cómo armar tu propia huerta…

- Eso es algo que creo que todos deberíamos hacer, yo hace años trabajo la tierra, es algo que me interesa mucho, me parece muy importante que consumamos alimentos que generamos nosotros. Primero saber qué comés, segundo de dónde viene lo que comés, tercero es muchísimo más sano lo que vos generás, sin químicos ni agrotóxicos. Además es una experiencia súper terapéutica. Debería ser un eje central que la gente pudiera hacer eso.

Publico cosas que tienen que ver con los animales. Hago la huerta, me gusta el yoga, una vida más natural, más tranquila. Me parece re importante porque el estrés nos va a matar, el uso y abuso del animal atenta contra el mundo, las especies, nosotros, todo. Me gusta entenderlo como seres que vivimos en un lugar donde convivimos todos.

-Sé que sos madrina del refugio San Francisco de Asís, ¿cómo está funcionando durante la cuarentena?

- No hay visitas, está pasando un momento difícil. Si bien hay gente que está adoptando animales en este momento, estamos necesitando ayuda para los refugios, es una situación muy complicada. Hay más de 400 animales, hay chivos, cabras, ovejas, caballos, hay mucha gente que colabora pero necesitamos ayuda. Supongo que cuando se retomen las visitas, podrá ser más fluido el intercambio con la gente.