Respetar el medio ambiente y cuidar la economía son las premisas que tiene como base esta nueva forma de aprovechar al máximo los productos gastronómicos.


No se trata de cocinar con basura sino de aprovechar al máximo los productos. El objetivo es claro: generar desperdicio cero. Y hoy por hoy, cuando cuidar el bolsillo es primordial, los chefs lanzan interesantes sugerencias en sus cuentas de Instagram.

Veamos algunas:

– El agua de las latas de garbanzos reemplaza a la clara de los merengues.

– Las hojas de remolacha sirven para ensaladas y, mezcladas con arroz y huevo, para buñuelos.

– Las pencas de acelga fritas con ajo son un gran tentempié, lo mismo que las hojas de brócoli (sin la nervadura).

– Con pan duro se hacen crutones.

– El tallo del brócoli pelado es muy tierno y se usa en croquetas o ensaladas, y con tallos de espinaca se prepara un rico pesto.

– Las verduras pasadas funcionan en guisos, sofritos, sopas y salsas.

– Las frutas maduras pueden utilizarse en budines y tortas, o para hacer dulces.

Hay mil ideas más. Antes de tirar algo… ¡investigá en la web!

Receta papas rústicas – Trash Cooking





Comentarios