Si planeás pasar unos días en la ciudad de Salta, este es sin duda un plan muy divertido para hacer en familia junto a los niños.


Apelando al juego y a la participación, los museos interactivos llegaron para deconstruir la idea de que son espacios donde sólo reinan la seriedad y el silencio, y fue con esta visión que en 2017 se fundó en la ciudad de Salta el Museo Güemes.

Si no conocés su historia, Martín Miguel de Güemes es hoy un ídolo popular para los salteños gracias a su papel protagónico en la causa independentista iniciada en 1810, donde luchó liderando a las milicias gauchas y gobernó Salta durante seis años hasta morir en 1821 durante una emboscada realista.

Este nuevo museo –montado en el edificio donde funcionó la Tesorería Real y donde vivió Martín Miguel de Güemes junto a su familia– propone un recorrido autoguiado de unos 40 minutos que te lleva a atravesar diferentes salas para revivir toda la vida del famoso político y militar. Apelando a la tecnología, cada espacio te sorprende con el uso de efectos 3D, animaciones, proyecciones en superficies con relieve, maquetas, voces en off y hasta técnicas de video mapping para mostrarte la infancia de Güemes, su iniciación como soldado en las Invasiones Inglesas, la guerra gaucha, sus años de gobernador y su muerte. 

Contar la historia con tecnología

El Museo Güemes fue montado por Berra Desarrollos Creativos. De su autoría es también el Museo de la Vid y el Vino, en la localidad salteña de Cafayate: una muestra dinámica e interactiva sobre la historia de nuestra bebida estrella.

MAAM: la visita obligada

El Museo de Arqueología de Alta Montaña es el más famoso de la ciudad de Salta. Se creó luego del hallazgo, en 1999, de los cuerpos de tres niños incas de más de 500 años de antiguedad, enterrados en las alturas del volcán Llullaillaco. Este descubrimiento arqueológico sigue siendo uno de los más importantes de los últimos tiempos.

“La linda” en un día

Si tenés 24 horas en la ciudad de Salta, empezá con un recorrido a pie por el casco histórico, desde la popular calle Caseros hasta la pintoresca iglesia San Francisco y continuando hacia la plaza 9 de Julio, donde están el Cabildo, la Catedral y el museo MAAM. Luego podés hacer una parada de almuerzo antes de seguir al Museo Güemes. Durante la tarde, subí en teleférico al cerro San Bernardo para disfrutar de las vistas tomando un café en el bar de la cima. Terminá a la noche en La Casona del Molino, ideal para conocer una peña típica. Para dormir, el hotel boutique Kkala ofrece un un acogedor espacio con un riquísimo desayuno.

El placer del buen comer​

Gastronomía salteña​

Ninguna visita a Salta está completa si no se disfruta de su gastronomía típica, que se distingue por la calidad y el sabor de sus productos regionales. Las empanadas son sin duda su emblema, y en cada lugar que pares a comer vas a encontrar una versión diferente. Otros manjares son las humitas, los tamales, el locro y el guaschalocro (una especie de locro más liviano). También sus buenos vinos, elaborados en los Valles Calchaquíes, donde se destaca el Torrontés.





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