Durante buena parte de su carrera, Lionel Messi protagonizó una escena que llamó la atención de millones de fanáticos. En distintos partidos, tanto con la Selección argentina como en clubes europeos, el rosarino se detenía unos segundos para vomitar en pleno campo de juego.
Durante años circularon todo tipo de hipótesis sobre el origen de esos episodios. Sin embargo, con el paso del tiempo fue el propio futbolista quien reveló que el problema no estaba relacionado con una enfermedad grave, sino con sus hábitos alimentarios.

El tema volvió a cobrar relevancia luego de que el médico gastroenterólogo Facundo Pereyra utilizara el caso del capitán argentino para explicar la importancia que tiene la salud intestinal en el rendimiento físico.
El cambio que hizo Messi para mejorar su salud
Según explicó el especialista, durante varios años Messi mantenía una alimentación con un alto consumo de alimentos ultraprocesados, entre ellos gaseosas, chocolates, pizzas, empanadas y panchos, además de horarios poco ordenados para comer.

Con el tiempo, el rosarino recibió asesoramiento profesional y modificó profundamente su rutina nutricional. El objetivo fue reorganizar sus comidas, reducir los excesos y adoptar una alimentación más equilibrada.
De acuerdo con Pereyra, ese cambio produjo una mejora significativa y los episodios de vómitos prácticamente desaparecieron.
El gastroenterólogo también señaló que, cuando Messi vuelve a descuidar su alimentación durante algunos días, los síntomas pueden reaparecer, una situación que evidencia el impacto que tienen los hábitos diarios sobre el funcionamiento del intestino.
Un problema frecuente entre los deportistas
Aunque el caso del capitán argentino se volvió conocido por su exposición mediática, las molestias digestivas son habituales entre quienes practican deporte de alto rendimiento.
Una revisión científica publicada en la revista Sports Medicine indicó que entre el 30% y el 50% de los atletas experimenta problemas gastrointestinales durante entrenamientos o competencias. En disciplinas de resistencia, algunos estudios elevaron esa cifra hasta cerca del 70%.
Entre los síntomas más habituales aparecen las náuseas, los vómitos, la acidez, el dolor abdominal, la distensión, la diarrea y la urgencia para evacuar.
El caso de Messi se convirtió así en un ejemplo de cómo una alimentación adecuada no solo contribuye al bienestar general, sino que también puede tener un impacto directo sobre el rendimiento deportivo y la recuperación física.

Con el paso de los años, el rosarino dejó atrás un problema que lo acompañó durante buena parte de su carrera y hoy su experiencia es utilizada por especialistas para remarcar la importancia de cuidar la salud digestiva, tanto en deportistas profesionales como en cualquier persona.
