Es por el combo de bajas ventas y fuertes subas de costos de mantenimiento. La carne volvió a subir.


El consumo de carne sigue en picada mientras que los costos de mantenimiento del local no paran de subir. Esta situación explotó en 2018 y se agravó este año, cuando en Rosario cerraron al menos diez carnicerías en los primeros tres meses del año.

“Durante enero y febrero hubo una fuerte caída en las ventas, que se estabilizaron en marzo, pero no se espera que vayan a repuntar en breve”, indicó José García, titular de la Asociación de Carniceros de Rosario, en diálogo con Radio Mitre.

García reconoció que los aumentos en los cortes son constantes desde diciembre, especialmente en la carne de vaca. Pero en el último tiempo se le agregaron ajustes en las de pollo y cerdo, que empieza a acercarse a la primera.

“En carne bovina, la hacienda en pie aumentó entre un 45 y un 46 por ciento, hacia nosotros un 45 y nosotros al público aumentamos entre un 25 y 32 porciento. El cerdo y el pollo un 25 por ciento”, indicó.

Respecto a los cortes más caros como el asado, y aquellos procedentes de novillitos y vaquillonas ya se encuentra en torno a los $280 y $300. En cuanto al cerdo cuesta alrededor de $170 a $190 el kilo, mientras que el pollo varía entre $80 y $88.

“Estimamos que en los próximos meses el consumo se va a mantener en los mismos niveles, que son bajos”, sostuvo.






Comentarios