Una ONG que trabaja en la problemática asegura que muchas mujeres los reciben por 60 días y luego se los retiran. 


La Provincia está restringiendo la entrega de botones antipánico para casos de violencia de género, y muchas de las pocas víctimas que lo reciben deben devolverlo a los 60 días. Así lo denunció una ONG que trabaja en la problemática y que exige mayores respuestas del Estado ante el recrudecimiento de femicidios en los últimos días.

Números rojos

El policía Facundo Solís asesinó a su ex mujer, ex suegra, ex cuñada e hijastra la última semana de diciembre. En la madrugada del 1° de enero en Máximo Paz, un hombre asesinó a su pareja por llegar tarde de una fiesta y luego se suicidó.

Débora Mansilla, de tan sólo 18 años, falleció este miércoles luego de permanecer diez días internada por quemaduras en el 55% de su cuerpo que habrían sido provocadas por su novio. También este miércoles, Manuela denunció que su ex pareja la amenazó con sacarle “los dientes a fierrazos”.

Con 38 asesinatos de mujeres, el 2017 cerró con la mayor tasa de femicidios de la última década en Santa Fe. Y este año no parece ser mejor. “Los altos números se mantienen. La Fiscalía de Género está colapsada con 50 o 60 denuncias diarias, un personal mínimo y escaso presupuesto”, cuestionó Nora Giacometti, titular de la ONG Ampliando Derechos.

Estado ausente

A esto se suma el inicio de una temporada estival que suele elevar todavía más las estadísticas. “Nosotras tenemos medido que cuando llega el calor, los hombres con problemas de adicciones tienden a consumir más y exacerban su violencia”, sostuvo en diálogo con Vía Rosario.

Y frente a esto el Estado parece estar ausente. “Hay una completa falta de prevención de estos ataques. Debería haber una fuerte campaña municipal en todos los barrios para que las mujeres sepan dónde recurrir cuando son víctimas de estos hechos”, manifestó.

Por otro lado, criticó las demoras a las que se ven sometidas las mujeres a la hora de acceder al botón de pánico. “La mayoría de las chicas que denuncian reciben una orden de restricción que sirve de muy poco cuando el agresor las va a golpear. Son unas pocas las que acceden al botón antipánico, que brinda una protección mayor”, contó.

Y es que este dispositivo pone en alerta a los patrulleros de la zona que llegan mucho más rápido al lugar de un eventual ataque que si se llamara al 911. “Lo que estamos viendo últimamente es que los entregan por 60 días y luego evalúan si se lo mantienen o no a las mujeres”, indicó y añadió que a muchas se los han quitado.

“Estimamos que esto es por el costo del aparato, pero es una locura que el Estado restrinja esta única herramienta de protección contra la violencia de género”, consideró la titular de Ampliando Derechos.





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