Así como las fiestas clandestinas que desafían la prohibición de reuniones afectivas, el incumplimiento de los protocolos sanitarios en comercios es otro de los problemas que padece Rosario durante la pandemia de coronavirus. Este domingo la Municipalidad confirmó cuatro clausuras, tres de ellas en el centro de la ciudad.

Un minimarket de barrio Pichincha fue sancionado por la madrugada como resultado de las actuaciones a cargo de la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana. El local de Jujuy al 2300 no fue el único en ese paseo gastronómico, ya que la noche anterior se detectaron irregularidades en otros establecimientos.

A una cuadra de la Comisaría 2°, el bar sede del emblemático pool Allison también quedó bajo la lupa de las autoridades por infracción a la normativa para prevenir el contagio de COVID-19. En este caso cabe recordar que el lugar ya había sido denunciado en marzo como sede de una sala de juegos clandestina cuando ya se habían implementado algunas restricciones.

La titular de la cartera municipal, Carolina Labayru, añadió que los agentes de control tomaron idénticas medidas por incumplimientos en negocios ubicados sobre Zeballos al 1300 y Viamonte a la misma altura. En total se labraron actas para seis establecimientos durante el fin de semana por faltas como exceso de ocupación, consumo de alcohol en la vía pública sin mesa asignada, personal sin barbijo e incumplimiento de la distancia de 2 metros.