La empresa controlada por la Municipalidad alegó que una tercera conductora fue declarada no apta para trabajar.


Dos de las colectiveras que demandaron a Movi por discriminación fueron incorporadas para acatar el amparo judicial que llevaba semanas de incumplimiento. La empresa rosarina lo confirmó este martes y también detalló que una de las cuatro involucradas no fue habilitada.

La contratación formal de las conductoras se encontraba en stand by desde principios de mes y finalmente avanzó después de la multa que le impuso la jueza Paula Calace Vigo a la firma que depende de la Municipalidad. Tres de ellas fueron al examen preocupacional de rigor y a una la declararon “no apta” para desempeñar su tarea.

A través de un comunicado, la compañía de capital estatal anticipó que las choferes convocadas comenzarán a trabajar después de someterse a una evaluación psicofísica. La cuarta mujer que impulsó el primer reclamo legal se encuentra en el exterior actualmente y ya tiene fecha para ser examinada.

El final de la demanda en el fuero laboral se da en paralelo con diferentes medidas para cumplir con el cupo de género que establece la normativa local para el Transporte Urbano de Pasajeros (TUP). En este sentido, la Municipalidad anunció la apertura de un curso para mujeres interesadas en manejar colectivos y también hay una segunda demanda en trámite en los Tribunales provinciales de parte de tres conductoras más.




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