Desde la Municipalidad afirman que se trata de algunos de los más veteranos y otros que alquilan a sus animales.


A casi dos meses de la implementación de la ordenanza que prohíbe la tracción a sangre en la ciudad, la Municipalidad estimó que ya son 1.600 los carreros que accedieron al programa Andando para tomar otra actividad laboral o cambiar su modalidad de trabajo.

De otra parte, estiman que unas 60 personas mantienen su reclamo para buscar una alternativa que les permita seguir trabajando con sus caballos. Dentro de este grupo, desde el Ejecutivo explicaron que algunos cartoneros son los que más tiempo llevan recorriendo las calles para subsistir.

“Los primeros que quisieron dejar de salir con el caballo fueron los más jóvenes”, recordó el secretario de Economía Social, Nicolás Gianelloni. Sin embargo, persisten las diferencias entre dicha cartera y quienes alquilan sus animales a otros recolectores.

De acuerdo a los funcionarios que trabajan en el área y están en contacto con los trabajadores, “hay personas que explotan 15 o 20 caballos”. Si bien admiten que hay alternativas laborales para los que deben recurrir a los dueños, los carreros no tiene forma de mantener un esquema que les dé rédito partir del uso de la tracción a sangre en el éjido urbano.






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