La cantante pasó por Rosario y habló sobre el pronunciamiento de las figuras públicas en debates que dividen aguas.


Es una de las referentes más importantes de la escena musical argentina y como tal, objeto de consulta permanente de la prensa sobre los temas que acaparan la agenda política y social del país, como ocurre con decenas de artistas. Pero Soledad Pastorutti asegura que “está muy difícil ser genuina”, en tiempos como los actuales.

Así se expresó la cantante este martes cuando acababa de finalizar en Rosario su participación en la promesa de lealtad a la Bandera y de la que, como alumna, participó su hija Antonia.

“Espero que la gente sepa entender en cada cosa que digo la verdadera Soledad que es la misma mina que labura todos los días”, indicó a los periodistas en el Patio Cívico del Monumento a la Bandera, para añadir: “Está muy dificil expresarse públicamente”.

Como cualquier otra figura pública, en el último tiempo las actitudes de “La Sole” sobre cuestiones que dividen aguas han generado repercusiones. En el caso del aborto, cuando la cantante hizo subir al escenario a un niño con un pañuelo celeste en uno de sus shows, hubo reacciones considerando que la mujer oriunda de Arequito, se oponía a la despenalización, algo que tampoco esgrimió públicamente.

Soledad estuvo el fin de semana en la mesa de Mirtha Legrand y como invitada fue testigo del pedido de aplauso que hizo la conductora para Mario Teruel, el integrante del grupo Los Nocheros, cuyo hijo enfrenta una investigación judicial por abuso. En ése momento, otro de los comensales, José María Listorti, Interrumpió a Legrand y pidió solidaridad contra la víctima del ataque sexual.

Pastorutti se refirió al tema una vez finalizado el programa: “A lo mejor el aplauso no era lo correcto en ese momento”. La cantante admitió además que le mandó a Mario Teruel “un mensaje de fuerza” y reclamó “que la Justicia se encargue de hacer lo correcto” para esclarecer la gravísima denuncia contra el hijo del músico.






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