Los ladrones entraron a su casa en San Eduardo y la amenazaban a punta de pistola.


La inseguridad crece en todos los rincones de la provincia de Córdoba y en Río Cuarto una familia vivió una historia de terror, este fin de semana, al ser víctimas de un asalto domiciliario.

Con impunidad y un desprecio por la vida de los demás, los delincuentes no tienen límites y su accionar atropella a los indefensos vecinos, como en el caso de Lucrecia, una madre que tuvo que ver cómo los desalmados le apuntaban un arma a la cabeza de su hija de 4 años.

El hecho ocurrió en la noche del viernes, en una vivienda de barrio San Eduardo, donde esta madre y sus dos pequeñas hijas sufrieron el ataque de unos delincuentes que entraron a la casa y desplegaron toda su maldad.

Todavía conmocionada, Lucrecia contó que tocaron a su puerta con mucha insistencia y cuando abrió comenzó la pesadilla: “abrí la puerta y en ese momento me apuntó en la cabeza otra persona que tenía el rostro cubierto”, relató a Puntal.

Así comenzó este drama, en el que ella y sus hijas de 4 y 11 años quedaron a merced de estos ladrones, que tras apoderarse de dinero, celulares y electrodomésticos comenzaron a exigirle más cosas: “les entregué seis mil pesos que tenía, pero me pedían más dinero, mientras que apuntaban con el arma a mi hija de 4 años”, dijo aterrada.

Ya en la calle, los delincuentes finalizaron la faena asaltando a una persona que iba caminando y siguieron con total impunidad en su moto.

Por el hecho no hay detenidos.




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