Suceden casi todos los días y la actividad delictiva se intensifica los fines de semana. Los ataques van desde arrebatos a asaltos comandos.


La comunidad de Castelli se encuentra bajo una ola de inseguridad que abarcan desde robos a mano armada y ataques de motochorros hasta asaltos comandos. Los registros estadísticos marcan que los hechos de inseguridad prácticamente se duplicaron en los últimos meses, alcanzando niveles de violencia alarmantes. Actualmente, se registran robos todos los días y se intensifica los fines de semana.

Los casos suceden todas las semanas y los vecinos se sienten expuestos. Los casos más resonantes en la localidad fueron: el robo al cajero del hospital donde se llevaron más de 400 mil pesos, el ataque de un motochorro que le arrebató la cartera a una mujer y debió ser hospitalizada por heridas sufridas productos del impacto. El robo a mano armada en la remisería “Satur” y a las pocas horas otro asalto a mano armada en una agencia quiniela ubicada en frente.

El miércoles pasado se realizó una reunión de urgencia entre fuerzas de seguridad, concejales, autoridades de la Cámara de Comercio y representantes del Ejecutivo Municipal para analizar la situación. Decidieron lanzar un plan para reforzar la presencia policial en las calles e instaron a los vecinos a informar sobre cualquier hecho sospechoso que se presente.

Desde la Cámara de Comercio y la Municipalidad instaron a comerciantes e instituciones a prohibir el ingreso de personas con casco, como medida preventiva. Los vecinos se quejan de la falta de iluminación pública en las calles de Castelli.






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