Esta semana iniciaron los trabajos correspondientes a la extensión de la red de agua potable para el barrio ATE VII, que había sido anunciada en el mes de febrero y se solventa con fondos municipales.

Esta obra fue declarada de utilidad pública en la sesión extraordinaria del 27 de diciembre de 2019 y, ante la ausencia de los fondos provinciales, se lleva a cabo con dinero de las arcas del Municipio.

“Gracias al compromiso de los rosaleños, nos ponemos de acuerdo para dar pronto inicio a esta obra tan deseada. Siempre genera satisfacción dar esta clase de anuncios y más aún en estos casos en los que se visibiliza el sentido de pertenencia de los vecinos ya que se involucran a la par nuestra con las prioridades del barrio”, había señalado el intendente Mariano Uset al momento de anunciar que la obra comenzaría en el mes de abril.