La drástica orden de Donald Trump en caso de ser asesinado: "Destruir a Irán"
Ante las amenazas recibidas, dejó directivas para que el ejército estadounidense destruya al país de Oriente Medio a niveles "nunca antes vistos".


El complejo escenario geopolítico en Oriente Medio alcanzó un nuevo punto de tensión tras las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario insinuó haber dejado instrucciones expresas y permanentes para que el ejército estadounidense destruya a Irán a niveles "nunca antes vistos" en caso de que Teherán logre cumplir sus amenazas de asesinarlo.

A través de sus redes sociales, Trump afirmó que el gobierno cuenta con mil misiles "listos y cargados" apuntando a la República Islámica, con miles más preparados para actuar de inmediato si se atenta contra su vida. Las fuertes declaraciones se dan en un contexto de máxima alerta, luego de que Israel advirtiera a funcionarios estadounidenses sobre nuevos planes iraníes para eliminar al líder norteamericano.

A pesar de la retórica presidencial, expertos y el propio marco legal de Estados Unidos contradicen la posibilidad de una respuesta militar automática. El Gobierno no dispone de un "interruptor del hombre muerto" técnico o preautorizado que pueda desencadenar ataques de represalia inmediatos sin una cadena de mando activa.
En el hipotético escenario de un magnicidio, la transferencia de mando se regiría estrictamente por la 25° Enmienda y la Ley de Sucesión Presidencial de 1947. En tal caso, el vicepresidente JD Vance se convertiría instantáneamente en el comandante en jefe de los Estados Unidos.

La tensión entre Irán y Estados Unidos se acrecentó por las declaraciones de Mojtabá Khamenei, hijo del fallecido líder supremo Ali Khamenei. Tras la muerte de su padre en ataques iniciales a finales de febrero, Mojtabá aseguró que la venganza es la "voluntad de la nación" y se comprometió a castigar a quienes calificó como "asesinos criminales".

Durante los recientes actos fúnebres en Irán, se observaron carteles y pancartas donde los dolientes pedían abiertamente la muerte de Donald Trump y del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Ante este escenario, Trump reafirmó su percepción del peligro durante la reciente cumbre de la Otan en Turquía, declarando que el régimen iraní busca "eliminar al líder de Estados Unidos".
Estados Unidos bombardeó diversas posiciones en Irán a primera hora del domingo, luego de un ataque iraní contra un buque portacontenedores en el estrecho de Ormuz. La ofensiva estadounidense provocó una represalia inmediata de Teherán contra naciones del Golfo Pérsico, incluyendo a Baréin, Kuwait, Qatar, Omán y Jordania.

El Comando Central del ejército de Estados Unidos informó que la operación alcanzó unos 140 objetivos estratégicos en territorio iraní. Los ataques se centraron en sitios de lanzamiento de misiles y drones, depósitos de municiones y equipos de comunicación. Según las autoridades militares, esta acción —más intensa que las de días previos— busca debilitar la capacidad de Irán para amenazar el transporte marítimo civil. "Irán tomó una mala decisión. Ahora lo pagan", manifestó el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth.