Violencia extrema en Morón: una adolescente con TEA fue atacada en patota y terminó convulsionando
La adolescente de 14 años fue brutalmente agredida por un grupo de chicas que la venía acosando debido a su discapacidad.


El barrio 20 de Junio, en Morón, atraviesa horas de profunda consternación tras un episodio de violencia extrema que tuvo como víctima a una adolescente de 14 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA) leve y afecciones neurológicas.


La agresión se produjo durante el corso del fin de semana, en la intersección de Patagones y Charcas, cuando un grupo de chicas, vecinas del barrio que conocían a la menor y la venían hostigando desde hacía tiempo, la atacó brutalmente. El ataque fue tan violento que la joven terminó convulsionando y perdió el conocimiento.
De acuerdo con el testimonio de su mamá, Valeria, el hostigamiento comenzó en las redes sociales y luego se trasladó al ámbito cotidiano. “A mi hija la tildan de discapacitada, tontita, la mandan a concurrir a una escuela especial. En Instagram se burlan de ella y le propician muchas agresiones más”, relató en diálogo con el portal Primer Plano.
Sin embargo, el fin de semana pasado la situación escaló de manera dramática. La adolescente había asistido al corso junto a su familia y, en un momento, quedó sola junto a su hermano menor.
En ese contexto, las agresoras la siguieron, la llamaron con la excusa de “hablar” y luego la incitaron a pelear. La chica no llegó a defenderse: la arrojaron al suelo y la atacaron con golpes y patadas en la cabeza de forma brutal.
“No quiero que haya un Fernando Báez Sosa más. Necesito que esto se conozca”, expresó con desesperación su mamá.
La agresión quedó registrada en un video que se viralizó rápidamente en redes sociales. En las imágenes se observa a una joven con remera roja golpeando a la víctima, mientras otra la incita a los gritos. El hermano de la adolescente intentó intervenir para auxiliarla, pero también fue apartado a golpes.
El nivel de violencia fue extremo: la chica perdió el conocimiento y comenzó a convulsionar en el suelo. Una ambulancia del SAME la trasladó de urgencia al Hospital Posadas, debido a que el hospital de Morón no cuenta con tomógrafo. Allí le realizaron distintos estudios y permaneció en observación durante más de 14 horas.

Aunque hay fragmentos del episodio que no logra recordar, la adolescente pudo reconocer a cinco de sus agresoras y sostuvo que fueron más las que participaron del ataque. Su mamá realizó la denuncia en la comisaría 4ª de Morón y también se presentó ante la Fiscalía para impulsar el avance de la causa.
“Gracias a Dios mi hija no tuvo nada, solo politraumatismos”, señaló Valeria. Si bien la joven ya recibió el alta médica y se encuentra en su casa, las consecuencias emocionales continúan. Según relató su madre, desde la agresión sufre ataques de pánico y tiene dificultades para dormir.
“Mi hija está viva de milagro y merece justicia. Este grupo de adolescentes salvajes tiene que responder por la violencia sin control que ejercieron para que no vuelva a repetirse y aprender la lección: dejar de hostigar a otras personas por su condición”, concluyó.