Murió una nena en la pileta de un centro terapéutico: la estremecedora hipótesis
Mientras avanzan las pericias y se analizan testimonios clave, surge una línea que podría modificar el rumbo de la causa.


La muerte de Renata Victoria Aris Fajka, una adolescente de 13 años, en la pileta de un centro terapéutico de Ingeniero Maschwitz generó una fuerte conmoción en la comunidad y dio lugar a una investigación judicial por presunto homicidio culposo.
El hecho ocurrió el sábado por la tarde en el establecimiento AUPA, al que la menor asistía los fines de semana como parte de una colonia.


De acuerdo con las primeras versiones, la joven habría sufrido una descompensación antes de ahogarse, aunque su familia descartó esa hipótesis y señaló posibles fallas en los cuidados dentro del predio. Luego de recibir maniobras de reanimación cardiopulmonar por parte del personal, fue trasladada en ambulancia a un centro de salud cercano, donde ingresó sin signos vitales.
Con base en testimonios y el análisis de cámaras de seguridad, la causa fue caratulada como homicidio culposo. En ese contexto, quedaron imputados una guardavidas y dos cuidadores, quienes están bajo sospecha por una presunta negligencia en las tareas de supervisión durante la actividad en la pileta.
Los investigadores intentan reconstruir qué sucedió en los instantes previos al hecho y determinar si se respetaron los protocolos de seguridad en un ámbito destinado a la atención de personas con discapacidad.
Con profundo dolor, el padre de la adolescente, Ignacio Aris, cuestionó las condiciones en las que se encontraba su hija al momento del hecho y aseguró que no recibió la asistencia adecuada. “Se supone que es un lugar preparado para chicos con discapacidad y la dejaron sola. Era imposible que nadara por sus propios medios”, sostuvo.
Asimismo, indicó que en las imágenes de las cámaras se observaría el instante en que la menor permanece sin acompañamiento dentro del agua y apuntó contra la actuación del personal: “No estaban prestando atención”, afirmó.
Por otra parte, la familia hizo referencia a situaciones previas que ya habían encendido alarmas sobre el nivel de cuidado en el centro.
La tía de la adolescente respaldó las denuncias de la familia y afirmó que la menor “se ahogó por falta de supervisión”, al tiempo que descartó la hipótesis de una descompensación previa. En esa línea, reclamó que se determinen responsabilidades y solicitó medidas contra el establecimiento.

El caso volvió a poner en el centro de la escena la discusión sobre los protocolos de seguridad y los controles en instituciones destinadas a personas con discapacidad, mientras la Justicia continúa con la investigación para esclarecer lo sucedido.