Era un asesino serial y sus propios videos de TikTok terminaron delatándolo
Un caso de desaparición que parecía rutinario destapa una red de mentiras y un protagonista inesperado.


La desaparición de Esther Estepa comenzó como un misterio. En agosto de 2023, la mujer dejó de dar señales de vida y lo único que llegó a su familia fueron una serie de mensajes enviados desde su celular, en los que afirmaba que había decidido dejar España para comenzar una nueva etapa en Argentina.
Sin embargo, con el paso de los meses, la investigación reveló que todo formaba parte de un plan para ocultar un crimen.


Detrás de esos mensajes se escondía una escena cuidadosamente armada. Finalmente, las autoridades concluyeron que Esther había sido asesinada y que el principal sospechoso era José Jurado Montilla, conocido en redes sociales como Dinamita Montilla, un hombre con un extenso historial delictivo cuya historia inspiró el documental El asesino de TikTok.
Esther Estepa tenía 42 años y quienes la conocían la describían como una mujer aventurera, apasionada por los viajes y acostumbrada a cambiar de destino con frecuencia. Esa personalidad llevó a que, en un primer momento, las autoridades no descartaran la posibilidad de una desaparición voluntaria. Sin embargo, su madre, Pepa, nunca aceptó esa hipótesis.
El mismo día en que perdió contacto con su hija recibió varios mensajes desde su teléfono. En ellos, Esther explicaba que estaba “cansada de probar suerte en España” y que tenía decidido instalarse en Argentina. Pero cuando la mujer pidió una fotografía o alguna prueba que confirmara que realmente era su hija quien escribía, nunca obtuvo respuesta.
Convencida de que algo no estaba bien, la familia impulsó una intensa búsqueda. Además de difundir la desaparición en las redes sociales, acudieron a la organización SOS Desaparecidos para intentar obtener información que permitiera encontrarla.
Con el paso de los días comenzaron a aparecer detalles llamativos. Los errores ortográficos presentes en los mensajes y el absoluto silencio posterior reforzaban la sospecha de que alguien más estaba utilizando el teléfono de Esther.
En las primeras etapas de la investigación, la atención se centró en una expareja con antecedentes por violencia. Personas cercanas aseguraban que la relación había estado atravesada por agresiones físicas y un fuerte control sobre la víctima, llegando incluso a encerrarla bajo llave.
El caso dio un vuelco el 8 de septiembre de 2023. Ese día, Pepa recibió una videollamada de un hombre que decía ser amigo de Esther y que prometía colaborar para encontrarla. Era José Jurado Montilla, conocido públicamente como Dinamita Montilla.
Montilla había ganado cierta notoriedad en TikTok gracias a los videos en los que mostraba sus recorridos por distintas ciudades españolas. Sin embargo, detrás de esa imagen de creador de contenido ocultaba un pasado criminal.

Durante la década de 1980 fue condenado por el asesinato de cuatro hombres y recibió una pena superior a los 120 años de prisión. No obstante, recuperó la libertad luego de la derogación de la Doctrina Parot. Además, también figuraba como principal sospechoso en el homicidio de David, un joven de 21 años asesinado en 2022.
La relación entre Esther y Montilla había comenzado poco antes de la desaparición. La mujer seguía el contenido que él publicaba en TikTok y decidió conocerlo personalmente.
Ambos coincidieron en un hotel de ruta ubicado en Alicante y desde allí iniciaron un viaje juntos que terminó en Gandía, el último lugar donde Esther fue vista con vida.
Después de su desaparición, Montilla continuó publicando videos en sus redes sociales en los que afirmaba estar preocupado por ella, expresaba el supuesto afecto que le tenía e incluso mantenía contacto con algunos familiares de la víctima.
Paradójicamente, la actividad del sospechoso en TikTok terminó siendo una pieza clave para los investigadores, ya que permitió reconstruir buena parte de sus movimientos, aunque en ese momento todavía no existían pruebas suficientes para imputarlo por la desaparición.
El avance más importante ocurrió en mayo de 2024, cuando el análisis del ADN hallado en la mochila de David permitió vincularlo con ese crimen. A partir de esa evidencia, la Policía logró localizarlo en un bar de Badajoz y detenerlo.
Tras el arresto aparecieron nuevos elementos de prueba. Los investigadores establecieron que el teléfono de Esther se había conectado a la red del celular de Montilla el mismo día en que la madre recibió los extraños mensajes.
Además, encontraron una fotografía que, según sostiene la investigación, demostraría que la víctima fue abusada sexualmente mientras aún permanecía con vida.
El caso terminó de esclarecerse en junio de 2024, cuando la Policía Nacional encontró restos humanos en Gandía. Los estudios forenses confirmaron que pertenecían a Esther Estepa y la autopsia permitió identificar oficialmente a la víctima. A partir de entonces, el expediente fue reclasificado como un homicidio.
En la actualidad, José Jurado Montilla permanece en prisión preventiva mientras continúan las investigaciones por los distintos delitos que se le atribuyen.

Si bien todavía no existe una condena firme por el asesinato de Esther Estepa, el caso sigue abierto. El documental El asesino de TikTok reconstruye cómo una desaparición, las redes sociales y el accionar de un presunto asesino serial terminaron confluyendo en uno de los casos criminales que más conmocionaron a España en los últimos años.