El revés que complica a “Manay”, acusado de matar a un joven en los festejos de Argentina en Córdoba
La Policía de San Francisco informó de un nuevo procedimiento en el marco de la investigación por la muerte de Matías Matías Gerardo Ochonga.


La investigación por el crimen de Matías Gerardo Ochonga, que ocurrió durante los festejos de un partido de la Selección Argentina en San Francisco, provincia de Córdoba, sumó un segundo detenido.

En un operativo realizado este jueves 23 de julio en barrio Parque, efectivos policiales capturaron a un joven de 25 años que habría colaborado en la fuga de Agustín Alexis Guevara, alias “El Manay”.

Este nuevo sospechoso se suma al cuñado del músico, quien también fue aprehendido días atrás bajo la figura de encubrimiento agravado por ocultar al presunto asesino.
Durante los procedimientos ordenados por la Justicia, la Policía secuestró elementos de importancia para la causa que permitirían rastrear los movimientos del prófugo.

Guevara, de 25 años, se encuentra desaparecido desde hace más de 10 días y cuenta con un pedido de captura nacional e internacional con notificación roja de Interpol.
Las autoridades sospechan que el trapero, conocido como “GuevaraMusic”, pudo haber estado escondido en la localidad santafesina de Frontera, en el límite interprovincial.
El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo 12 de julio, cuando una multitud celebraba en el centro el pase de la Selección Argentina a semifinales.
Según la reconstrucción judicial, el agresor aprovechó el estruendo de los fuegos artificiales para disparar tres balazos por la espalda a Ochonga, impactando en su nuca.
La fiscal de Delitos Complejos, Silvana Quaglia, quien tomó el mando de la investigación esta semana, sostiene que el ataque fue una emboscada planificada.
Para el Ministerio de Seguridad de Córdoba, el caso no fue un incidente aislado de los festejos. En este sentido, se focalizó en un “ajuste de cuentas narco planificado” por disputas territoriales.
“Esto no se trató de un hecho derivado de los festejos… fue un ajuste de cuentas”, sentenció el ministro Juan Pablo Quinteros, reforzando la hipótesis de la fiscalía.

Mientras el cerco sobre su entorno se estrecha, especialistas en cibercrimen monitorean las cuentas de Spotify y YouTube del músico, esperando que un movimiento digital delate su ubicación.