La empresa familiar Stringhetti, este mes cumple 60 años de trayectoria al servicio de los demás. A lo largo de estos años, fue ejemplar su crecimiento. Comenzó con la venta de materiales de construcción, pero luego amplió el rubro: ferretería, sanitarios, griferías, cerámicos, electricidad, cañerías de agua y gas, cloacas y pinturas.

Juan Stringhetti, por el año 1961, había comenzado con la venta de materiales, y su hijo, Osvaldo, en esos momentos trabajaba en el ferrocarril. Hubo una huelga grande en octubre de ese año. Los militares venían a buscar a los ferroviarios a sus casas para llevarlos a trabajar al taller.

Stringhetti, empresa familiar de Pérez, cumple 60 años al servicio de los demás (Bibiana Stringhetti)

Bibiana, primer hija del matrimonio entre Osvaldo y Cuqui, recién nacida, tenía graves problemas de salud. En ese momento, Osvaldo Stringhetti decidió renunciar al ferrocarril y comprar un camión “El internacional” con dinero que le prestaron los hermanos de su padre. Recuerda Bibi que para devolver ese dinero fue a trabajar a una cosecha a Córdoba.

“Hasta los años 80 estuvimos en calle 25 de mayo”, explicó Bibi recordando la historia de la empresa. Además recordó que por esos años comenzó a trabajar en la empresa y a desempeñar distintas tareas para involucrarse más.

Stringhetti, empresa familiar de Pérez, cumple 60 años al servicio de los demás (Bibi Stringhetti)

“Habíamos empezado a vender azulejos y cerámicos en el año 1966 y por los años 80, en el nuevo local, comenzamos a traer también cañerías, desagües, caños de hidrobronz para el agua y caños de gas. “Yo había empezado a estudiar Marketing y veía la conveniencia de comenzar a diversificar, es así como en el 2000 abrimos cuenta en Sherwin Williams y compramos la máquina de batir la pintura”.

Silvina, segunda hija del matrimonio Stringhetti, se incorporó a trabajar en el 2004. “Mi papá por ese entonces estaba jubilado y por eso formamos con mi hermana la empresa familiar Stringhetti materiales srl”, dijo Bibiana. Cerca del año 1997 Darío, marido de Silvina fue una gran ayuda para Bibi porque pudo acompañarla en los viajes a Buenos Aires para abrir diversas cuentas. Desde entonces es una pieza clave en el negocio.

Stringhetti, empresa familiar de Pérez, cumple 60 años al servicio de los demás (Bibiana Stringhetti)

Los hijos de Bibi y Silvina empezaron a sumarse a la empresa familiar. “Yo siempre digo que me gusta ver que mis hijos estudian y de última esto es un respaldo para ellos. Hoy o mañana, si no consiguen trabajo o no les gusta el trabajo que tienen, acá siempre tendrán el apoyo y pueden venir cuando quieran”.

“Nosotros le debemos todo a la gente”

Agradecida Bibi recuerda que los gringos que habían venido desde la guerra y llegaron a Pérez, se hicieron sus casitas, “tanto sus abuelos, y después sus padres lo hicieron. Ahora ya son sus nietos los que compran aquí”. Tres generaciones de muchos clientes. “A mi abuelo le compraban los bisabuelos de estos chicos”.

“A mí siempre me gustó el negocio, yo estudié, tuve la oportunidad de ir a trabajar a una empresa Alemana en Buenos Aires y no me fui”, aseguró Bibi. “Lo nuestro siempre fue el buen servicio, la confianza, cumplir con la palabra. Siempre tuvimos muy buenos clientes y tratamos de mantenernos pensando en ellos: lo que necesitan, cómo lo necesitan, darle una pequeña facilidad, se creó esa confianza”.

Stringhetti, empresa familiar de Pérez, cumple 60 años al servicio de los demás

Son varias las localidades que se benefician de la empresa: Soldini, Zavalla; Roldán; Rosario, Funes. “Tenemos clientes de varios lados. Hasta hemos ido a San Lorenzo. Tenemos obras de grandes de edificios. Hay plomeros, gasistas que trabajan en departamentos. Por nuestra competitividad pudimos llegar a agarrar esos grandes presupuestos a pesar de que somos una empresa pequeña”, aseguró Bibi.

Bibi explicó que en el año 80 tenían un solo empleado. “Ahora somos 12 familias que estamos dependiendo del negocio. Hasta hay empleados que se fueron a otro trabajo y volvieron. Para nosotros también es una satisfacción”.

Tal como lo relata Bibi, su papá empezó muy de abajo, además su mamá fue un apoyo importantísimo y lo acompañó desde el principio. Los años de esfuerzo constante y abnegado dieron su fruto. Stringhetti sigue firme al servicio de los demás y continúa proyectando hacia el futuro.