Si en su perro observa algunos de estos síntomas, preste atención que puede estar frente a un golpe de calor:

1- Respiración rápida y forzada

2- Dificultad en su desplazamiento.

3- Tambaleo (por disminución de azúcar y sales).

4- Aumento en la salivación.

5- Lengua y mucosas se tornan de color azulado.

Es importante saber que los efectos de un golpe de calor pueden ser leves, graves y hasta producir la muerte en pocos minutos. En general decimos que es una hipertermia abrupta de su temperatura corporal. Debemos recordar que ellos solo pueden eliminar el calor a través del jadeo, y mínimamente a través de la sudoración. Su temperatura corporal puede elevarse rápidamente a más de 42 grados ( la normal es de 38 a 39 grados).

Algunos factores de riesgo: altas temperaturas y humedad ambiental; espacios reducidos; poca y mala calidad de agua a su disposición; falta de sombras; pisos de cementos y perros atados, entre otros. Los animales de riesgo son todos aquellos que tienen patologías preexistentes como por ejemplo enfermedades respiratorias cardíacas y otras; las razas del tipo Braquicéfalos, tales como el Bull Dog y otras y los de piel oscura.

Es muy importante recodar y tener presente que se corren muchos riesgos en los días estivales sobre todo, cuando lo sacamos a pasear después de comer o cuando los obligamos a realizar ejercicios forzados sin entrenamiento previo. Los órganos que puede afectar son el aparato cardiocirculatorio, respiratorio, neurológico, renal digestivo y otros.

Las formas de prevención son realizar distintas acciones tendientes a evitar los llamados “golpes de calor”, entre las que se cuentan renovar permanentemente el agua para que esté fresca y accesible. Alimentarlos cuando baje la temperatura ambiental. Evitar ejercicios exigentes en horarios inadecuados y sin evaluar su estado general ,sobre todo su estado físico. Nunca dejarlo en verano dentro del coche. Y lo más importante: aplicar el sentido común.

¿Qué hacer ante la sospecha de un golpe de calor? Primero y fundamental mantener la calma. y conectarse con su Veterinario de confianza quien le explicará lo que se debe hacer y cómo hacerlo. Es decir comenzar a intentar bajar la temperatura, luego consultar al profesional, quien evaluará la necesidad de internación.

Por el Dr. Ricardo N. González

Médico Veterinario - MP 0343