Tortitas al rescoldo: la delicia cuyana que tiene sus secretos ¿cómo hay que cocinarlas?
Es una tradición indígena, milenaria de Cuyo y del campo argentino. Mirá qué ingredientes lleva y cómo hay que prepararlas. Video.


En momentos que la economía del país se funde una tiniebla que desorienta a todos, es necesario recurrir al cajón de la abuela y traer nuevamente a la mesa esas viejas y deliciosas recetas, donde aparecen las tortitas al rescoldo, una tradición indígena, milenaria de Cuyo y del campo argentino.

Sin dudas que junto al mate, las toritas al rescoldo son el ingrediente necesario para una reunión de camaradería en diferentes lugares.
La tradición viene desde culturas indígenas y que con el tiempo continúan perdurando como símbolo de la gastronomía rural donde se conjugan texturas, aromas y calor de una tradición que debemos preservar.
Las tortita al rescoldo se cocinan entre las brasas y cenizas, es un tipo de pan pequeño al rescoldo que se prepara con harina de trigo, manteca y sal.
Tradicionalmente las familias aprovechaban las cenizas donde se cocinó el asado para dejar la totita (masa de harina) cocinarla y servirla en una mateada a la tarde, o acompañar a una feta de jamón por la noche.
Ante la crisis por la que atraviesa la sociedad argentina es muy común ver como proliferan este tipo de alimentos, para consumo de una familia o para la venta, que aumentó con el uso de las cocinas a leña o gas en reemplazo de los fogones.
Esta técnica otorga cualidades únicas a las toritas debido a que las cenizas producen una cocción lenta y hace resaltar los aromas únicos que deja la leña, como así también los sabores que son únicos en comparación a una cocción convencional.

Se utiliza 1 kilo de harina común a la cual se le agrega sal gusto y 250 gramos de grasa. Se amasa hasta lograr una masa suave y consistente.
Se cocina en el rescoldo de un fuego que se hace sobre arena fina, luego de desenterrarla, se limpia las cenizas y se retira algún borde quemado. Se sirve en trozos.