La Escuela Carmen Vera Arenas (ECVA) de la UNCuyo cumplió su primera semana de marzo con la implementación de un sistema mixto que contempla 50% de estudiantes con clases presenciales durante una semana y otra mitad con actividades previstas para desarrollar en la plataforma ECVA digital. La plataforma, que se diseñó el año pasado, será el eje vertebrador donde se articularán las secuencias didácticas, que permitirán ir construyendo los aprendizajes. De ese modo habrá una rotación por semana entre grupos.

La Escuela Carmen Vera Arenas regresó a la presencialidad con una cuidada y original propuesta para garantizar los protocolos.

La vuelta al establecimiento escolar se ideó con un cursado presencial de la jornada completa entre martes y viernes, en tanto que los lunes se dedicarán exclusivamente a la atención virtual, con consultas e interacción entre docentes y estudiantes.

El primer día de clases asistieron únicamente los estudiantes de séptimo grado y desde el martes concurrieron aproximadamente 230 alumnos divididos en dos grupos de tercer grado a séptimo (alrededor de 13 o 14 estudiantes por burbuja). Por otra parte en el Nivel Inicial, primero y segundo grado se realizaron dos subgrupos de 6 o 7 niños en cada caso (ya que sus aulas son más pequeñas).

Con respecto a la coordinación de lugares, horarios y grupos, la directora, Sandra Corral, destacó el gran trabajo y esfuerzo del cuerpo docente y personal de apoyo de la ECVA, así como también el apoyo y trabajo en equipo con la Facultad de Educación, que proporcionó aulas más amplias a la Escuela para lograr una mejor distribución del espacio físico en las clases presenciales de los grupos más numerosos de estudiantes.

La Escuela Carmen Vera Arenas regresó a la presencialidad con una cuidada y original propuesta para garantizar los protocolos.

La directora explicó que la respuesta de los niños y sus familias ha sido de mucha felicidad por el regreso al edificio. “Vemos la alegría y la felicidad reflejada en sus caritas”, sostuvo. Corral realizó un balance del funcionamiento escolar de esta semana y señaló que “en las instancias presenciales se privilegiaron aspectos socioafectivos y de vinculación, además se hizo hincapié en la enseñanza de hábitos para la prevención de Covid-19 y, en algunos casos en que hizo falta, la recuperación de algunos de los contenidos del año pasado”.

Por su parte la vicedecana de la Facultad de Educación, a cargo de la Escuela, María Ximena Erice enfatizó en la importancia del trabajo en equipo de toda la comunidad educativa con un fuerte compromiso en que las niñas y los niños volvieran a las aulas, con la colaboración de todos los actores sociales que son parte: docentes, directivos, personal de apoyo y familias.

La Escuela Carmen Vera Arenas regresó a la presencialidad con una cuidada y original propuesta para garantizar los protocolos.

La académica señaló además que primará el cuidado de las personas y la formación en la responsabilidad individual y social, considerando la situación como una oportunidad de promover aprendizajes en todos los aspectos que hacen a una formación integral, relacionando saberes sociales, culturales, cognitivos y afectivos.

Destacó también el trabajo de la Dirección de Higiene y Seguridad y del Comité Epidemiológico de la Universidad, por el apoyo ofrecido y la realización de un minucioso análisis en los edificios y las condiciones que presenta la Escuela, para poder contar con un protocolo que asegurase un regreso cuidado a las aulas.

Los detalles

Los ingresos a la escuela se realizan de manera escalonada en diferentes horarios y con una organización en filas por grado de manera de que no se produzcan aglomeraciones. Así a las 7.45 entran los estudiantes de cuarto a séptimo, a las 8, de primero a tercero y a las 8.45 Nivel Inicial (que esta semana tuvo su ambientación).

La Escuela Carmen Vera Arenas regresó a la presencialidad con una cuidada y original propuesta para garantizar los protocolos.

A la entrada dos personas se ocupan de tomar la temperatura, recibir una declaración jurada diaria, la higiene de las suelas de los zapatos en una alfombra sanitizante con amonio cuaternario y las manos con un totem que tiene alcohol en gel y que permite la limpieza de manos sin contacto con el expendedor. La salida también es escalonada al igual que ingreso y egreso del turno tarde.

Se realiza una ventilación de aulas cada 50 minutos para la que deben salir todos a las galerías. De este modo los estudiantes tienen dos minirecreos de cinco minutos cada uno y otros dos de diez; en horarios diferenciados y divididos en patios diferentes para que no salgan todos juntos a la vez ni estén todos en el mismo espacio.