La secuencia -por demás indignante- abarcó menos de dos minutos, y tiene a dos protagonistas principales. La primera, una mujer mendocina que esperaba que le acercaran el pedido para disfrutar de una tranquila cena en un local del centro comercial Palmares Open Mall. La segunda, otra mujer sentada frente a una mesa lindante a la de la primera, en el mismo local y quien, en apariencia, también estaba en el mismo plan. Sin embargo, al revisar las cámaras de seguridad del lugar en detalle, puede advertirse que la segunda de las mujeres estaba haciendo “algo más” que estar sentada en la mesa a la espera de su pedido.

Disimuladamente, y mientras simulaba estar revisando el teléfono y enviando mensajes, la segunda de las mujeres se tomó su tiempo para hurgar en la cartera de la primera y robarle el celular y la billetera con documentos (tarjetas, DNI, licencia de conducir y tarjeta verde). “Lo más doloroso, fue la foto de mi nona, una foto antigua que no tiene reemplazo....”, lamentó Agostina Bugarini (37), la víctima del robo en las redes sociales.

Varios robos en simultáneo

Según destacó Agos a Vía Mendoza, al observar los cuatro videos de seguridad de aquella noche se puede observar en detalle el modus operandi de toda una banda.

“La mujer estaba sentada en la mesa de al lado, junto a una compañera. Aparentaban ser dos clientas más, pero cuando analizás en detalle ves que son unas cuatro personas las que entran. Entre ellas están las dos mujeres que se sientan al lado, y un hombre que se queda parado frente a la barra”, detalló la víctima.

Aprovechando un descuido, el hombre que se había quedado en el mostrador le robó el celular -con disimulo- al mozo e intentó emprender la fuga. “Pero el mozo se dio cuenta en el acto de que le faltaba el celular, y salió corriendo. Se generó todo un revuelo en el patio, y él (por el mozo) volvió con el celular. Todo esto se dio mientras nosotros esperábamos la comida. Y cuando pasó todo esto, se me ocurrió revisar mi cartera. Y ahí me di cuenta de que me faltaba todo”, rememoró Bugarini.

Aunque también salió a toda velocidad con dirección a la playa de estacionamiento, ya era tarde y no había rastros de las vecinas de mesa; y ladronas.

Según relató la damnificada, el hurto tuvo lugar durante la noche del miércoles último (23 de diciembre), pasadas las 22 en uno de los locales gastronómicos del centro comercial. Mientras Agos conversaba sentada en su mesa, la ladrona -que se había ubicado en otra mesa vecina y cuya silla estaba ubicada de espaldas al respaldar de la silla de la víctima- simulaba estar revisando su celular mientras esperaba ser atendida.

En varias oportunidades, y aprovechando que la víctima estaba de espaldas y había dejado su cartera en el respaldo, la ladrona (con la mitad del rostro cubierto por el tapabocas) metió su mano en el bolso de la damnificada y sustrajo -por tandas- todas las pertenencias que pudo (las ya detalladas por Agos). Cuando ya hubo cumplido con su misión, con total tranquilidad la mujer se puso de pie y abandonó el lugar.

“Después, por medio de la gente de seguridad del lugar, nos contaron que en ese mismo momento habían robado en distintos locales de Palmares, y aparentemente eran todas personas del mismo grupo. Se movían de a tres o cuatro: dos mujeres que se sentaban en la mesa, y un tercero que miraba”, relató la mujer, quien durante la mañana de este sábado logró recuperar la tarjeta verde y otra documentación. No obstante, el DNI, la licencia de conducir, las tarjetas y la foto de la abuela con tanto valor sentimental siguen sin aparecer.

Toda la secuencia del robo se observa en detalle en lo captado por las cámaras de seguridad del local; video que Agos compartió en su perfil de Facebook con la intención de alertar, mostrar el robo que sufrió, intentar recuperar al menos algo de lo sustraído y -quien sabe- lograr identificar a la amiga de lo ajeno. “Ojalá que esta Nochebuena y Navidad hagan mella en esta gente”, escribió la víctima en la publicación realizada el 24 de diciembre.