"Esta niña es un sujeto de derecho y su opinión debe ser tenida en cuenta", aseguró la ministra de Salud Elisabeth Crescitelli.


La nena de 12 años de Guaymallén que quedó embarazada tras ser violada por su padrastro decidió, junto a su madre, continuar con la gestación. 

En el hospital Carrillo se le notificó sobre la posibilidad de practicar una Interrupción legal del embarazo (ELI) pero, según aseguraron desde el Ministerio de Salud, tanto la menor como su madre se negaron

La ministra de Salud de Mendoza, Elisabeth Crescitelli, dio detalles en declaraciones a radio Nihuil: “Daniela Torres, responsable de OAL de la provincia, ha dado acabada referencia de este legajo en particular que se inicia en el 2012 y se archiva en el 2014, porque tiene toda una situación compleja. Se lo dio a la red paterna, al padre biológico y después se reintegró”.

“Cuando recibimos esta niña hace un mes, se constató que tenía situación de abuso. Está dos días en el Notti, luego se traslada al Carrillo. Nosotros trabajamos interdisciplinariamente y lo que más me interesa en este caso es el hecho subjetivo de la niña, no todos los casos son iguales. Esta niña es un sujeto de derecho, su opinión debe ser tenida en cuenta, en este caso se la aborda desde el programa de adolescencia, de salud mental, y desde salud reproductiva casi por dos semanas. Se le informa sin la intervención de un adulto para que no la influya, solo ella y la profesional, y que todo ello infiere en la niña que a pesar de darle toda la información sobre la ILE (Interrupción Legal del Embarazo) infiere de que no va interrumpir el embarazo. Frente a las características de esta madre, y como ministerio, debemos respetar el pleno desarrollo de los derechos de ese niño en todos los ámbitos, en el ámbito familiar, social, educativo y cultural y que desgraciadamente ha sido la propia familia la que ha mediatizado el caso”, concluyó.






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