El fin es detectar la presencia Covid-19 en aguas residuales para identificar zonas de aparición del virus y alertar al sistema sanitario.


Las autoridades del Ministerio de Salud firmaron un convenio este miércoles para identificar la presencia de SARS-CoV-2 (coronavirus) en las cloacas del Gran Mendoza.

El objetivo principal es detectar la presencia de ARN o rastros de SARS-CoV-2 (coronavirus) en aguas residuales de las plantas de tratamiento Campo Espejo y Paramillo de la provincia, para identificar zonas de aparición del virus y alertar al sistema sanitario provincial.

Analizarán aguas residuales para detectar presencia de coronavirus.

Asimismo, se buscará conocer la correspondencia entre la aparición de SARS-CoV-2 en aguas residuales y los reportes diarios de personas infectadas por departamento y en relación con cada planta de tratamiento.

La ministra de Salud, Desarrollo Social y Deportes, Ana María Nadal, el rector de la Universidad Nacional de Cuyo, Daniel Pizzi, y el presidente de Aysam, Alejandro Gallego, firmaron este acuerdo. 

“Esto es muy bueno no solo porque somos la tercera provincia que lo va a implementar sino que se agrega la ciencia a la pandemia. Con esta información se podrán tomar medidas sanitarias con mayor precisión y mejor resultado. Por ejemplo, se podrá definir dónde instalar los operativos de testeos en una zona o barrio, de acuerdo a lo detectado en los sedimentos”, manifestó la ministra Nadal.

Firma de convenio: Ministerio de Salud, UNCuyo y Aysam.

El docente e investigador, Israel Vega, explicó sobre la investigación: “Se hará un seguimiento sistemático de las aguas servidas desde las colectoras que llegan a las plantas de Campo Espejo y El Paramillo, en Las Heras, y si se detectan fragmentos de ADN del coronavirus, trasladarse a los puntos previos a la entrada de estos líquidos a las plantas de tratamiento para seguir el rastro viral en los efluentes hasta determinar el origen”. 

“El proyecto de implementación de un plan de alerta temprana mediante la detección y monitoreo de Sars-CoV-2 en aguas residuales del Gran Mendoza tiene el fin de lograr un oportuno acompañamiento de las políticas sanitarias y permitir un ajuste en tiempo real de las acciones socio-sanitarias“, concluyo Vega.

Por ello, se ha conformado un equipo multidisciplinario con participación de profesionales de los ámbitos académicos, privados y gubernamentales.

Metodología de trabajo

El trabajo será concretado por el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes, que será encargado de proveer el ARN circulante; la empresa Aguas Mendocinas (Aysam), quien proveerá las instalaciones para la toma de muestras y las almacenará en un primer momento, y la UNCuyo, que realizará el procedimiento de filtración, extracción de los ácidos nucleicos, realización del análisis de PCR y presentación de resultados.

Las autoridades tras la firma.

El trabajo se dividirá en tres etapas. La primera, de obtención del virus y evaluación de diferentes par de cebadores, cuya duración estimada será de 30 a 45 días.

En segundo término, se hará la evaluación semanal de las muestras obtenidas en las plantas durante dos meses. Mientras que en una tercera instancia, de alrededor de un año de duración, se hará una evaluación sistemática de las plantas y su correlación con los reportes diarios de personas infectadas.

La importancia de esta investigación radica en que se ha detectado presencia de ARN de SARS-CoV-2 en influentes de plantas de tratamientos de residuos cloacales en otros países. Esto se da porque el virus puede ser excretado en las heces de pacientes sintomáticos, presintomáticos y asintomáticos.




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