Un artesano explicó el proceso de petrificación, contó el motivo por el cuál se hacen y bajo qué creencias la gente los compra. 


Cualquier persona que haya visitado a los artesanos de Puente del Inca puede recordar los objetos petrificados que ellos tienen a la venta. Quienes los ven por primera vez, generalmente, expresan sorpresa; y quienes ya están acostumbrados a verlos, no dejan de apreciarlos. 

Son elementos que tomaron el color del Puente del Inca y que se petrificaron gracias a las aguas termales de este Monumento Natural y a su composición cloruro cálcico sulfatada. Pueden ser cosas de cerámica, gorras, zapatillas, llaveros o cualquier objeto de un tamaño considerable que el artesano desee transformar. 

Una zapatilla petrificada. Foto: Darío Granato.

Estos objetos son colocados en estanterías en un sector específicamente delimitado abajo del Puente. Los distintos estantes están agujereados para que el agua se filtre. Dependiendo del material a petrificar es la cantidad de días que deben permanecer allí, pero aproximadamente son unos 15 o 20 días para cosas de cerámica, y para objetos de tela, que absorben más humedad, unos 30 días. 

Solo pueden ingresar a ese sector del puente los 8 artesanos autorizados para hacerlo. Diariamente ellos bajan a ver cómo evoluciona el proceso de petrificación. 

El agua de Puente del Inca tiene una composición cloruro cálcico sulfatada.

Qué dice la leyenda y por qué la gente busca llevarse un pedacito de Puente del Inca

La leyenda cuenta que un heredero al trono del Imperio de los Incas estaba enfermo de gravedad. Los chasquis – que transportaban el correo a pie hasta Perú- le indicaron que ellos pasaban por una zona donde había aguas curativas. Esa zona es lo que hoy se conoce como Puente del Inca.

El emperador armó una comitiva y vinieron hasta Mendoza. Cuando llegaron al lugar se dieron cuenta que el puente no existía, no podían cruzar para sumergir al chico. El dios Inti les indicó que se unieran de brazos y piernas formando un puente humano. Eso hicieron los Incas y el cacique tomó a su hijo en brazos cruzó. Al darse media vuelta para agradecer el noble gesto y se dio cuenta que toda su tribu se había solidificado eternamente formando el Puente de Inca. 

El poder curativo de las aguas y su energía es lo que la gente se lleva, según la creencia popular, cuando adquiere algunos de estos objetos, más allá de lo decorativo. Los precios de estos elementos ya petrificados son variables pero accesibles. Por ejemplo, a fines de mayo de 2019 se podían comprar cosas que rondaban los $100. 

​Te presentamos a Julio César, el artesano que nos contó todo: 

​Vía Mendoza llegó hasta Puente del Inca en un proyecto llamado Historias y Leyendas de Pueblos de la Argentina, que cuenta historias de distintos puntos del país. 

Video: Pablo Quaglia. 

Texto y producción: Luciana Guzmán. 




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