A pesar de lograr la reapertura durante la pandemia del Covid-19, propietarios de gimnasios, locales gastronómicos y de indumentaria de Mar del Plata expusieron su disgusto ante la caída de ventas y reconocieron que tuvieron que incrementar los precios de sus servicios. Crecen las dudas de cara a la temporada de verano.
Al igual que pasó con cervecerías, los restaurantes pueden abrir hasta la medianoche pero aún así trabajan con un 5 a 10% de ocupación de salón.
DEFENDEMOS EL TRABAJO MARPLATENSE
— Guillermo Montenegro (@gmontenegro_ok) August 21, 2020
Hoy se aprobaron tres proyectos que enviamos al Concejo Deliberante para seguir fortaleciendo las fuentes de trabajo en la ciudad:
- Compre Marplatense, que dará prioridad a las empresas locales en las licitaciones. pic.twitter.com/ubBdnV32ev
"Hay salones con 200 cubiertos que, con suerte, tienen cuatro comensales en un día", señaló Hernán Szkorhal, dueño un café-restaurante céntrico, al diario La Capital.
Entre los argumentos de los gastronómicos, que realizaron decenas de manifestaciones y campañas por redes sociales para lograr su reapertura, las ventas se redujeron por la falta de dinero y principalmente porque "la gente tiene miedo" a contagiarse.
La gerenta de la Cámara Textil de Mar del Plata, Marisol Meijomil, aseguró señaló al medio citado que el sector atraviesa un momento "difícil", con muchas empresas que quedaron con la colección de invierno "prácticamente intacta". Con un leve repunte por el Día del Padre, las ventas no llegaron a alcanzar un 40% a junio del año pasado.
#AsistenciaTributariaMunicipal
— Vir Sívori (@Vir_Sivori) August 22, 2020
Se trata del camino que está comenzando a transitar la Municipalidad de General Pueyrredon, de acompañamiento a diversos sectores productivos para ayudar a que no se caigan en el contexto de la pandemia. pic.twitter.com/roP6i7CICZ
En tanto, para los gimnasios la situación es más acuciante. Algunos quebraron, otros alquilaron su máquinas a los que eran sus clientes y los que funcionan bajo estrictos protocolos biosanitarios tuvieron que subir sus cuotas. "La gran mayoría está trabajando con un 5% o menos del número de clientes habituales. Con el protocolo aprobado sabíamos que iba a ser difícil, pero nunca pensamos que iba a ser tan duro", señaló el vicepresidente de la Cámara de Gimnasios, Omar Merodio.
El acuerdo entre los integrantes de la Cámara es ofrecer una cuota mínima de $2.000 por tres días semanales, sobre todo en los locales del centro y macrocentro.
