Un equipo de antropólogos de Estados Unidos que investiga en las Islas Malvinas halló huellas que indicarían que miembros de las comunidades indígenas de América del Sur. Estos habrían arribado y residido con estadías cortas en las islas mucho antes de que el marinero inglés John Strong llegara en 1690.

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Los resultados, que fueron publicados en la prestigiosa revista Science Advances de la Asociación Estadounidense para el Avance de las Ciencias, sostienen que hubo presencia humana antes de la llegada de los europeos. El equipo de la Universidad de Maine, liderado por la investigadora Kit Hamley, rebatió los argumentos que afirmaban que los europeos habían sido los primeros en llegar a las Malvinas.

(Marcela Marbián/Archivo).

Al realizar diferentes expediciones y excavaciones en las Islas Malvinas, Hamley y sus colegas encontraron huesos de animales, registros de carbón vegetal y otras pruebas. Y luego las examinaron en busca de indicios de actividad humana mediante la datación por radiocarbono y otras técnicas de laboratorio.

Según los investigadores, una huella de la actividad humana, antes que arribaran los europeos a las islas, procede de un registro de carbón vegetal de 8.000 años de antigüedad recogido en una columna de turbera de la isla Nueva.

Los investigadores afirman que los yaganes, de Tierra del Fuego, habrían estado en Malvinas antes que los europeos.

Se registraron indicios de un marcado aumento de la actividad de combustión en el año 150 de la era cristiana, y más picos abruptos y significativos de combustión en los años 1410 y 1770 de la era cristiana, el último de los cuales se corresponde con el asentamiento europeo inicial.

Rastros en animales

En Isla Nueva también se descubrió la punta de un proyectil que coincide con la tecnología que los pueblos originarios de América del Sur utilizaron durante los últimos 1.000 años. Esto se halló luego de que se recogieran muestras de lobos marinos y pingüinos; los huesos estaban amontonados en montones en un sitio y la ubicación, el volumen y el tipo de huesos indican que los montículos fueron probablemente ensamblados por humanos, según los investigadores.

Kit Hamley posa con un cráneo de un león marino, donde se encontraron rastros de proyectiles humanos. (foto: Kit Hamley)

Los investigadores ahora buscarán tener contacto con las comunidades descendientes de los yaganes para crear una asociación que permita seguir explorando y así obtener más respuestas. En marzo de este año, el gobierno de Tierra del Fuego había anunciado que se inscribió a la Comunidad Indígena Yagan Paiakoala de Ushuaia. A partir de allí, la provincia pasó a tener dos pueblos originarios reconocidos por el Estado argentino: los Selk´nam y los Yaganes.