Vuelve un clásico de San Telmo: qué se come hoy en el Plaza Dorrego Bar, el refugio de Borges y Sabato que reabrió sus puertas
El rincón de San Telmo donde se cerró la grieta hace 50 años vuelve a recibir clientes. Entre minutas, pastas caseras y un jamón crudo de cava propia, el mítico bar de la esquina de Defensa y Humberto 1° recupera su mística.
Vuelve un clásico de San Telmo: qué se come hoy en el Plaza Dorrego Bar, el refugio de Borges que reabrió sus puertas(Web)
No es solo una reapertura comercial; es el rescate de un símbolo de la cultura porteña. El Dorrego Plaza Bar volvió a encender sus luces en el corazón deSan Telmo y, con ellas, la memoria de uno de los encuentros más importantes de nuestra literatura.
Fundado originalmente en 1880, este bar notable no solo es uno de los más antiguos de la Ciudad, sino que es un sobreviviente de la Buenos Aires de los Altos de Besio y los antiguos almacenes de ramos generales. Su recuperación llevó dos años de un trabajo que los socios a cargo, encabezados por Pablo Durán, definen como "artesanal".
Plaza Dorrego Bar: tras 5 años cerrado, vuelve a abrir el café donde se reconciliaron Borges y Sábato en San Telmo(Web)
La reapertura fue el pasado viernes 6 de marzo con un show musical a cargo de la Orquesta Juvenil de San Telmo, con sus 70 músicos, en un concierto al aire libre. Además de los vecinos emocionados y turistas curiosos, hubo invitados especiales. Entre ellos el nieto de Ernesto Sabato, uno de los clientes más prestigiosos que ha tenido el bar.
La historia del reencuentro de Borges y Sabato en Plaza Dorrego Bar
El Plaza Dorrego Bar es mucho más que una esquina turística. Es el sitio donde, en febrero de 1975, los escritores Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato se sentaron a una mesa para sellar el fin de una enemistad por política de 20 años. Esa foto de los dos genios de la literatura argentina junto a la barra es hoy un símbolo mundial de la cultura porteña.
Plaza Dorrego Bar: tras 5 años cerrado, vuelve a abrir el café donde se reconciliaron Borges y Sábato en San Telmo(Web)
En esa misma mesa de madera que hoy vuelve a oler a café recién molido, los dos maestros saldaron sus diferencias y dejaron una enseñanza imborrable. "Es importante rescatar ese momento para darnos cuenta de que las diferencias nos pueden nutrir", señaló Guido Sabato, nieto del escritor, durante la inauguración.
Una restauración "maderita por maderita"
Entrar al nuevo Plaza Dorrego Bar es, en esencia, viajar al pasado pero con las comodidades del presente. La premisa de los nuevos dueños fue clara: poner en valor sin cambiar el alma del lugar. "El lugar estaba destruido. En años no se había invertido un peso y ni siquiera tenía cocina", relata Durán.
Plaza Dorrego Bar: tras 5 años cerrado, vuelve a abrir el café donde se reconciliaron Borges y Sábato en San Telmo(Web)
El trabajo de preservación fue extremo. La icónica barra, grabada con cientos de firmas y mensajes de clientes a lo largo de décadas, fue desarmada por completo y restaurada pieza por pieza.
Además, se conservaron los pisos de damero, la boiserie original, las estanterías de época y hasta los antiguos cajones de cereales y legumbres que remiten a su origen como almacén. Ahora, el local cuenta con baños modernos y una cocina totalmente equipada para ofrecer minutas, platos y las clásicas picadas.
“Queremos que el bar vuelva a ser el lugar de encuentro para los vecinos, para la vida identitaria de su comunidad”, afirma Durán, quien de joven ya frecuentaba el lugar. El bar funcionará todos los días de 8 a 2 de la mañana, buscando atraer tanto al turista que recorre la feria de antigüedades como al habitué que busca un café tranquilo frente a la plaza.
El nuevo dueño, Pablo Durán, decidió mantener la esencia de los "Bares Notables" pero con una vuelta de tuerca en la calidad de la materia prima. El lugar funciona todo el día, cubriendo desde el desayuno hasta la última copa de la noche.
La propuesta gastronómica incluye:
Charcutería de selección: Cuentan con una cava propia donde estacionan el jamón crudo del Frigorífico Cárdenas para garantizar un sabor único.
Pastas caseras: Producción propia con centros de distribución que abastecen al bar diariamente.
Minutas y sándwiches: Los clásicos porteños que nunca fallan para el almuerzo en la plaza.
Pastelería artesanal: Ideal para acompañar el café en las mismas mesas donde se gestaron los "Diálogos" registrados por Orlando Barone.