Chau harina: cómo hacer canelones versión saludable, más livianos y esponjosos que los de la abuela
La receta paso a paso con el ingrediente secreto para hacer canelones sin harina y que queden deliciosos.


Los canelones son, sin lugar a dudas, uno de los platos estrella de la mesa argentina. Ya sea en un almuerzo familiar de domingo o para agasajar a alguien especial, esta pasta rellena nunca falla. Sin embargo, muchas veces terminamos con una sensación de pesadez. Para evitar esto, existe una versión mucho más liviana: los canelones sin harina.

El gran secreto de esta receta no es una técnica compleja, sino la sustitución del ingrediente principal de la masa. Al cambiar la harina de trigo por maicena (almidón de maíz), se logra una textura infinitamente más delicada, elástica y, sobre todo, fácil de digerir. El resultado es un panqueque casi transparente, muy suave al paladar y que permite que el sabor del relleno se luzca por completo.

Para preparar aproximadamente una docena de tapas (dependiendo del tamaño de tu sartén), vas a necesitar:
Seguí estas instrucciones para que las tapas te salgan perfectas desde el primer intento:

Una vez que tengas tus tapas livianitas, el límite es tu imaginación. Acá te dejamos cuatro opciones que son un golazo:
Para terminar, bañalos con un buen tuco o una salsa blanca liviana, llevalos al horno a gratinar con queso por encima y preparate para los aplausos. Son tan livianos que, probablemente, ¡esta vez te animes a repetir el plato!
La maicena tiene propiedades únicas en la cocina. Al no contener gluten, la masa no desarrolla esa elasticidad "chiclosa" que a veces tienen los panqueques de harina mal batidos.
En cambio, obtenemos una masa sedosa y flexible, lo que hace que enrollar los canelones sea un juego de niños: no se rompen, no se pegan y mantienen la humedad justa. Además, es una opción ideal para quienes buscan reducir el consumo de harinas blancas sin resignar el placer de un buen plato de pasta.