Buñuelos de espinaca con el sello de Maru Botana: el truco para que queden esponjosos y con mucho queso
Una receta clásica de la cocina hogareña que destaca por su textura aireada y un sabor intenso, potenciado por una técnica de blanqueado que mantiene el color vibrante del vegetal.
La receta de Maru Botana para hacer un clásico de la cocina hogareña.(Canva)
Los buñuelos de espinaca representan uno de los platos más reconfortantes de la gastronomía argentina, y la versión de Maru Botana se enfoca en lograr un equilibrio entre la ligereza de la masa y la abundancia del relleno. Según la cocinera, la clave para que resulten exitosos es la "preponderancia de la espinaca" sobre la harina, logrando una consistencia esponjosa que evita que el buñuelo sea pesado.
El secreto de esta fórmula reside en el uso de vegetales frescos y una fritura rápida que asegure una corteza crocante. Además, la propuesta se completa con un dip de queso blanco y hierbas frescas, que aporta un contraste de temperatura y acidez ideal para equilibrar el sabor de la fritura. Es una opción rápida que, respetando la técnica de integración similar a la de los crepes, garantiza un resultado profesional con ingredientes básicos de la heladera.
La cocinera compartió la receta en sus redes.(Instagram)
Qué ingredientes se necesitan para los buñuelos y el dip
Para obtener una tanda de buñuelos dorados y su acompañamiento, se requieren los siguientes elementos:
2 atados de espinaca fresca
1 cebolla
3 huevos
300 g de queso rallado (tipo parmesano o sardo)
3 cucharadas de harina común
1 cucharada de polvo de hornear
Un chorrito de leche
Aceite para freír
Sal y pimienta
Para el dip:
Queso blanco
Sal (preferentemente ahumada)
Ciboulette o cebollín fresco.
Así quedan los buñuelos con la receta de Maru.(Captura)
Paso a paso: cómo preparar los buñuelos de espinaca perfectos
El procedimiento se basa en un trabajo minucioso del vegetal y un mezclado suave para no perder la aireación de la masa:
Blanqueá la espinaca en agua hirviendo por unos segundos, escurrí con fuerza para eliminar todo el excedente de líquido y picá de forma grosera para que se sientan los trozos.
Rehogá la cebolla picada en una sartén hasta que esté dorada e incorporala al bol con la espinaca blanqueada.
Agregá los huevos y el queso rallado; mezclá para integrar los sabores antes de sumar los secos.
Incorporá el polvo de hornear, la harina y el chorrito de leche, buscando una consistencia similar a la masa de los panqueques pero con mayor densidad vegetal.
Salá a gusto, teniendo en cuenta el aporte previo del queso rallado.
Calentá abundante aceite y armá los buñuelos con la ayuda de dos cucharas para que queden irregulares y con aire en su interior.
Freí hasta que alcancen un tono dorado intenso y colocalos sobre papel absorbente para retirar el excedente de grasa.
Mezclá el queso blanco con la sal ahumada y el cebollín picado para servir junto a los buñuelos calientes.