Adiós a un clásico: un histórico bar notable que fue una sastrería inglesa se declaró en quiebra
Tras más de un siglo de historia, el emblemático local de la calle Sarmiento no pudo resistir la crisis del microcentro. El refugio que fascinó al Príncipe de Gales y que albergó la mítica cocina del Gato Dumas cierra sus puertas de forma definitiva.
Un Bar Notable de Buenos Aires cierra sus puertas.(Gentileza)
Buenos Aires pierde una de sus postales más elegantes y auténticas. El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nro. 3 decretó la quiebra de The New Brighton, el Bar Notable ubicado en Sarmiento 645. La noticia, confirmada tras la publicación de un edicto en el Boletín Oficial, marca el punto final para un sitio que sobrevivió a guerras, crisis económicas y cambios de siglo, pero que no logró superar la "tormenta perfecta" que hoy atraviesa la City porteña.
El Brighton no era simplemente un bar; era un museo vivo del diseño comercial inglés de 1908. Funcionó como una sastrería de lujo hasta 1976 y conservaba intacta su boiserie de cedro y las insignias del Príncipe de Gales, Eduardo de Windsor, quien en su visita de 1925 otorgó el permiso real para usar su escudo de armas en el local. Esa alcurnia británica se fusionó en los años 70 con la revolución gastronómica del Gato Dumas, quien transformó los antiguos probadores en reservados de madera donde se dice que se cerraron algunos de los acuerdos financieros más importantes de la historia argentina.
Así luce el bar por dentro.(Gentileza)
La herencia del Gato Dumas: los platos que se van con el cierre
Para los habitués, el Brighton era el último refugio del almuerzo ejecutivo de tres pasos. Su carta mantenía recetas legendarias que ahora pasan a ser parte del recuerdo:
El Lomo Brighton: Heredero directo del famoso "Lomo Clark’s", consistía en un medallón de lomo envuelto en una fina masa de hojaldre con salsa de champiñones o reducción de Malbec.
Arroz con mariscos "Dumas": Una preparación cremosa cargada de azafrán, langostinos y calamares que definía el estilo bistró francés del lugar.
Panqueques al rhum: Un clásico que se flambeaba a la vista del cliente, un espectáculo visual que combinaba a la perfección con la penumbra de las maderas oscuras del local.
A pesar de haber sido declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura porteña, el reconocimiento simbólico no se tradujo en el alivio fiscal necesario para sanear sus pasivos. La quiebra revela una crisis estructural que afecta a los Bares Notables: el home office y el trabajo híbrido redujeron la población flotante del centro en un 40%. Sin el flujo diario de bancos y oficinas, sostener un local de 450 m² con 150 cubiertos se volvió una misión imposible.
Este bar decidió cerrar sus puertas.(Gentileza)
Además, mantener vitrales originales de 1908 y maderas de cedro centenarias es exponencialmente más caro que gestionar un café moderno. Al ser patrimonio protegido, los dueños tienen prohibido realizar reformas estructurales para optimizar el espacio. Y por último, el consumo gastronómico se desplazó hacia zonas como Palermo, Chacarita o Villa Crespo, donde el público busca propuestas más ágiles frente al ritual de sentarse horas en un bar de "vieja escuela".
El bar es uno de los más icónicos de microcentro.(Gentileza)
El destino de Sarmiento 645 queda ahora en manos de los liquidadores, con fecha límite el 24 de abril para que los acreedores verifiquen sus deudas. Mientras tanto, el silencio del piano de cola es el ruido más fuerte en la calle Sarmiento, marcando el fin de una era donde la aristocracia británica y la cocina de autor se encontraban en una misma mesa.