Museos que ofrecen propuestas gastronómicas en edificios de valor patrimonial

por Redacción de Vía Gourmet

En la ciudad de Buenos Aires algunos espacios se suben a la tendencia de ofrecer comidas y café para enriquecer la experiencia artística.

El Museo Evita, la Fundación PROA y el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori combinan historia, arte y gastronomía, ofreciendo tanto a ciudadanos residentes como turistas la fusión de un paseo cultural con los mejores sabores de la cocina porteña en edificios de valor patrimonial.

Esta nueva tendencia denominada foodie (palabra del inglés que hace referencia a las personas que son aficionadas a la comida y bebida) crece entre los argentinos, y los museos se adhirieron ofreciendo servicios de comidas en mesas afuera o adentro, terrazas, patios o salones.

En 2005, el Museo Evita, que se creó tres años antes, inauguró su restaurante en el interior de la casona de principios del siglo XX de Lafinur 2988 del barrio de Palermo, donde funcionaba la cocina original y el patio exterior.

Museos con espacios gastronómicos interesantes.

La casa, declaradamonumento histórico nacional y lugar histórico de la ciudad, en un principio perteneció a una familia de la élite porteña y en 1948 fue adquirida por la Fundación Eva Perón para albergar a mujeres, con o sin hijos, que provenían de todo el país para solucionar problemas laborales, de vivienda, de salud o documentación.

En su restaurante, abierto de lunes a domingo de 9 a 24, ofrece una variada cocina tanto dulce como salada y una carta que se renueva en cada época del año que incluye carnes, pescados, pastas y vegetales, y donde destaca el “Almuerzo de Evita”.

La fundación PROA, ubicada en avenida Pedro de Mendoza 1929 del barrio de La Boca y a metros de Caminito, se especializa desde 1996 en arte contemporáneo e incluye diversidad de propuestas y exhibiciones de los grandes movimientos artísticos del siglo XX y XXI, tanto de artistas internacionales como nacionales.

Museos con espacios gastronómicos interesantes.

En el piso más alto del edificio, que resalta por su fachada de vidrio transparente, funciona el café y restó, donde destaca la terraza con vistas al Riachuelo, la buena comida casera y el local donde se venden productos dulces, aceites, tés y hasta libros.

El lugar, que está abierto de martes a domingo de 11 a 19, ofrece durante el almuerzo un menú del día con opciones de carnes o verduras y los postres horneados ahí mismo por sus pasteleros.

Por su parte, en la avenida Infanta Isabel 555 del barrio de Palermo, a metros de la avenida del Libertador, el Museo Sívori recibe cientos de visitantes cada día interesados por conocer de arte nacional de una colección que reúne más de 4.000 piezas desde el siglo XIX hasta el presente.

En su interior, el café homónimo ofrece una variada carta especializa en tortas y postres, aunque también hay ofertas saladas como crepes, platos con pollo

y pastas, que se pueden degustar los lunes, miércoles, jueves y viernes de 12 a 20, y los.sábados, domingos y feriados de 10 a 20.

Museos con espacios gastronómicos interesantes.