En el marco de los reclamos y movilizaciones en la provincia de Formosa a raíz de las medidas que pretende llevar a cabo el Gobierno de Gildo Insfrán, la ciudadanía se volvió a manifestar en las calles en rechazo al retorno de la cuarentena estricta. Este domingo, se concentraron alrededor de cinco mil personas en el centro de la ciudad capital en lo que se convirtió en una marcha histórica y sin precedentes.

La tensión se mantiene en la provincia, mientras el gobernador Insfrán viajó a Buenos Aires para participar de un acto en la Casa Rosada en el marco del Día Internacional de la Mujer. Durante el mismo, el funcionario provincial saludo al presidente Alberto Fernández con un choque de puños y seguidamente le dijo algunas palabras al oído.

Gildo Insfrán, gobernador de Formosa, saluda al presidente Alberto Fernández durante la firma de un acuerdo contra la violencia de género. (Clarín)

En la capital de la provincia, por cuarto día consecutivo, cientos de vecinos y comerciantes volvieron a salir a las calles para protestar por el endurecimiento de la cuarentena y otras políticas del gobernador oficialista.

“Queremos ver a nuestra familia”, “libertad” y “desbloqueo de Formosa”, son algunos de los carteles con que los vecinos de la ciudad de Formosa protestan ante el regreso a la fase uno de la cuarentena dispuesto por el Gobierno provincial.

En dialogo con TN, una mujer se quejó de las políticas provinciales diciendo: “Quiero libertad para encontrarme con mi hijo y mis nietas, que están en Clorinda” y aseguró que “hace 190 días” que no ve a su familia. En tanto, otra mujer pidió que el “Gobierno nacional y provincial se hagan cargo de nuestra integridad física y psicológica por lo que ocurra”.

Cabe recordar que esta es la cuarta jornada de marchas, tras la represión ocurrida el pasado viernes por parte de la Policía a los manifestantes quienes habían salido a rechazar el retorno a la cuarentena estricta. Durante esta oportunidad no hay presencial policial y los vecinos se mantienen en la peatonal del centro reclamando libertad, trabajo y educación.

La serie de protestas, nunca antes vista en los 25 años de Gildo Insfrán en el poder, comenzó como un rechazo por parte de la ciudadanía a la fase una de la cuarentena, a la que se sumó la resistencia de los comerciantes y las quejas por las violaciones de los derechos humanos en los centros de aislamiento por coronavirus en la provincia.