El rubro de los juegos de azar en toda la provincia de Formosa está atravesando una crisis terminal y a esto se suma el miedo a quejarse.


165 agencias de quiniela y más de 700 vendedores han perdido toda posibilidad de generar ingresos desde el inicio de la cuarentena y a pesar de que no hay casos de coronavirus en la provincia la cuarentena no se ha flexibilizado para estos rubros.

En la provincia de Corrientes, la lotería de esa provincia ha permitido trabajar a quienes dependen de este rubro con el mismo protocolo que otras actividades de contacto con el público. Mantener el distanciamiento social, el uso de barbijos y no más de dos personas dentro del local.

Pero a la queja subyacente de lo económico deviene otro problema en los agencieros formoseños, la censura. Impuesta de manera tácita, aquellos que levanten la voz para exponer la crisis podrían tener represalias en cuanto a los permisos para trabajar.

“Hay mucho miedo, nadie quiere salir a hablar, vos sabés como es esto. Te quejas y despues te quedás sin agencia. Pero este tiempo sin trabajar es demasiado y vamos a tener igual que buscar que otra cosa hacer sin continúa esta cuarentena” dijo un agenciero del centro.

El titular del IAS, es el arquitecto, Edgar Pérez, quien hoy también se desempeña a cargo de la Subsecretaría de Defensa al Consumidor y ha tenido activa participación en clausuras y secuestros de mercadería.

Sin embargo la misma urgencia y dedicación respecto del comercio no la pone para buscar una alternativa para las casi mil familias que dependen de sus agencias de quiniela.

Los titulares de agencias, esperan que con el anuncio del presidente de prorrogar una cuarentena flexibilizada, los dejen trabajar porque si continuaran las restricciones para abrir, no podrían aguantar más y buscarían otra opción laboral.




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