Rústica y con animales: así se ve la casa de Luciano Pereyra y Julia Rezzuto en Buenos Aires
El cantante y su pareja cuentan con un lugar espectacular en las afueras del área metropolitana. Mira las fotos


El cantante Luciano Pereyra logró formar un hogar junto a su esposa Julia Rezzuto y hoy es un lugar en el que ambos pasan todos los días. Aprovecha no solo las grandes dimensiones que tiene el terreno, sino que es un punto ideal para no moverse de allí.

La propiedad está ubicada en Luján, Buenos Aires, y refleja la decisión de priorizar el bienestar y la tranquilidad. El artista y su pareja eligieron un entorno alejado de la ciudad, rodeado de naturaleza y pensado para el disfrute cotidiano. La casa, ubicada en la ciudad natal del cantante, se presenta como un espacio de equilibrio entre su vida profesional y la búsqueda de un refugio personal donde compartir momentos simples.
La vivienda se destaca por su estilo rústico y su conexión con el entorno. Los materiales nobles, como la madera, la piedra y el hierro forjado, dominan la arquitectura y aportan calidez, mientras que los grandes ventanales permiten el ingreso de luz natural durante todo el día. Todo el diseño privilegia la integración con el aire libre y la vegetación autóctona, generando una atmósfera relajada y acogedora.

Desde el ingreso, un camino de piedras custodiado por árboles conduce a una construcción de una sola planta, con techos a dos aguas y una estética rural que se funde con el paisaje. El jardín es uno de los puntos fuertes: amplio, repleto de canteros con flores, árboles frutales y una piscina que se integra con el entorno. Allí, la pareja disfruta de la tranquilidad, acompañados por sus mascotas, entre ellas Poncho y Rocky, dos perros que forman parte de la rutina diaria.

La elección de materiales, los espacios abiertos y la relación constante con la naturaleza convierten al hogar en un verdadero refugio. El diseño permite aprovechar cada rincón para momentos de descanso y actividades al aire libre, desde desayunos bajo la galería hasta tardes junto a la piscina.
El interior de la casa mantiene la misma línea estética rústica y funcional. Predominan los colores neutros y los muebles de madera maciza, acompañados de textiles naturales y detalles personales que reflejan la historia de la pareja. La cocina, amplia y luminosa, se convierte en el corazón de la vivienda: cuenta con una isla central y estanterías abiertas, combinando practicidad y calidez.

El living está pensado para el encuentro y el relax, con sillones cómodos, una chimenea de hierro y una biblioteca que reúne libros, discos y recuerdos de giras. La habitación principal, ubicada en el sector más privado, tiene salida directa al jardín y una vista privilegiada del amanecer. Los tonos tierra y las texturas orgánicas refuerzan la sensación de serenidad y bienestar.

Los animales tienen un rol central en la vida de Luciano Pereyra y Julia Rezzuto. La presencia de sus perros y otros animales domésticos aporta vitalidad y movimiento al hogar, reforzando la elección de una vida conectada con lo esencial y alejada del ritmo urbano.
En este entorno pensado para el disfrute cotidiano, la pareja continúa construyendo una vida en común, donde cada espacio acompaña una forma de habitar serena, rodeada de naturaleza y música.