Raphauel, el niño de 10 años de Olivos que canta a Raphael y sueña con conocer a su ídolo
Nahuel descubrió al cantante español a los 8 años gracias a su abuela, fanática de Raphael desde hace seis décadas. Desde entonces, convirtió su admiración en una pasión por la música, estudia canto y sueña con conocer a su ídolo.

“¿Te hago un show?”. Nahuel Dana Weisz suele lanzar esa pregunta con la naturalidad de quien propone un juego. Tiene 10 años y, cuando encuentra la oportunidad, canta. Puede ser ante familiares, amigos, en un local comercial o en el lobby de un hotel. Su repertorio, sin embargo, tiene un dueño indiscutido: Raphael.

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Nahuel nació y creció en Olivos, en un hogar donde la música siempre estuvo presente. Su papá, Damián, canta y toca la guitarra y el piano de manera aficionada. Pero fue su abuela Graciela, fanática de Raphael desde hace 60 años, quien le abrió una puerta inesperada.

Tenía 8 años cuando, en la casa de ella, escuchó por primera vez “Desde el fondo de mi alma”. “Apenas comencé a escucharla, me encantó”, recordó.
A partir de entonces empezó a buscar todo lo que encontraba sobre aquel cantante español que había conquistado a varias generaciones. En YouTube vio películas, recitales y entrevistas. Después llegó Spotify y, con él, una lista cada vez más extensa de canciones: “Yo soy aquel”, “No vuelvas”, “Sin un adiós” y tantos otros clásicos.
La curiosidad se convirtió rápidamente en admiración. Y la admiración, en fanatismo. Fue entonces cuando Nahuel decidió inventarse un nombre artístico. Si Raphael tenía una identidad que lo hacía inconfundible, él también quería una. Así nació Raphauel, una combinación de la primera parte del nombre de su ídolo y el final del suyo.
“Me basé en la primera parte de la palabra Raphael y en el final de mi nombre”, explicó.
Un show en cualquier lugar
Raphauel no necesita demasiado para ponerse a cantar. Una oportunidad alcanza. La escena que más recuerda ocurrió en febrero de este año, en el lobby del Enjoy Punta del Este, el antiguo Conrad. Allí estaba cantando acompañado por Matías Banacore, pianista del hotel, cuando apareció Carmen Barbieri.
La conductora se dirigía a ver un espectáculo de Diego Torres. Graciela, que estaba junto a su nieto, la invitó a acercarse para escucharlo. Nahuel eligió “Yo soy aquel”.

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La escena quedó registrada por Melanie, secretaria de Barbieri, y posteriormente fue publicada en la cuenta de Instagram de la conductora. El video alcanzó miles de reproducciones y estuvo acompañado por un mensaje de elogio hacia el niño.

Para Nahuel, aquel encuentro fue mucho más que una publicación en redes sociales. “Me produjo mucha alegría”, contó.
Durante la semana, Raphauel es también un chico de 10 años que cursa quinto grado en St. Nicholas’ School, una escuela bilingüe. Aunque cuando habla de sus actividades preferidas no duda demasiado: “Prefiero mil veces canto que el colegio”, dijo con picardía.
Su pasión ya ocupa un lugar más formal en su vida. Estudia canto en el Instituto de Artes Escénicas “Acción” y también toma clases en la Escuela de Canto de Fran Brunetta.
Siente que el aprendizaje empieza a notarse. “Siento que he avanzado en el canto”, afirmó. Y tiene, además, una facilidad que sorprende a su familia: “Apenas escucho una canción, al tercer día ya me la sé”.
Por ahora, su repertorio sigue teniendo una figura central. Raphael.
El cantante español, cuyo nombre completo es Miguel Rafael Martos Sánchez, construyó una trayectoria de décadas y vendió más de 70 millones de discos en distintos países y en varios idiomas. Para Nahuel, sin embargo, no es solamente una figura histórica de la música en español. Es el artista que descubrió a los 8 años y cuyas canciones decidió hacer propias.

El sueño de la abuela
Si hay alguien que acompaña cada paso de Raphauel, esa es Graciela. A sus 81 años, continúa formando parte de clubes de fans de Raphael y observa con emoción cómo su nieto transforma aquella admiración que durante décadas fue exclusivamente suya en una nueva historia familiar.
“Mi nieto es la luz de mis ojos. Que él materialice lo que a mí me gusta, es sublime. En definitiva, es la materialización de lo que uno deja en la tierra”, comentó.
Ahora tiene un sueño concreto: que su nieto pueda conocer personalmente a Raphael. Hace varios meses compró las entradas para el concierto que el cantante español ofrecerá el 19 de octubre en el Teatro Gran Rex. Para Graciela, la fecha representa mucho más que la posibilidad de volver a escuchar en vivo a su ídolo.
Quiere que Raphael vea y escuche a Nahuel.
