Del Teatro Colón a Estados Unidos: Romina, la argentina que dejó las partituras por los números y las leyes
Romina Oviedo Pérez dialogó con Vía País sobre los sacrificios y el reconocimiento que llegaron tras tomar la decisión de emigrar con su familia. Cómo logró reinventarse como contadora y abogada en Estados Unidos sin perder su esencia artística, un camino que hoy se convierte en un libro.
Del Teatro Colón a Estados Unidos: Romina, la argentina que dejó las partituras por los números y las leyes(gentileza prensa)
A los 48 años, cuando muchas personas buscan estabilidad y rutinas conocidas, Romina Oviedo Pérez eligió empezar de nuevo. Vendió su auto, armó las valijas junto a su esposo y sus tres hijos, y dejó atrás una carrera consolidada en la música para perseguir un nuevo sueño en Estados Unidos.
Nacida el 9 de diciembre de 1977 en el barrio porteño de Caballito, Romina descubrió desde muy joven una pasión que marcaría gran parte de su vida: la música. Mientras cursaba sus estudios en el Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas “Juan Ramón Fernández”, también asistía al Conservatorio Nacional, donde estudiaba piano y viola. Fue este último instrumento el que la conquistó para siempre.
Romina Oviedo Pérez, la abogada, contadora e instumentista de la viola(gentileza prensa)
Una vida entre partituras y escenarios
Su talento la llevó a recibirse a los 20 años y, poco después, ingresar por concurso a la Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación, donde se desempeñó durante más de una década como solista de viola. La carrera artística continuó creciendo. Integró la Orquesta Juvenil Académica del Teatro Colón, realizó giras por Europa y más tarde formó parte de la prestigiosa Orquesta Estable del Teatro Colón. Gracias a la música recorrió distintos países, obtuvo becas nacionales e internacionales y hasta tuvo la oportunidad de tocar para el papa Benedicto XVI en el Vaticano.
Mientras desarrollaba una intensa actividad artística, Romina decidió estudiar simultáneamente Contador Público y Abogacía. Más tarde completó estudios de posgrado y un máster en administración de negocios. En 2023, junto a su esposo Alejandro —clarinetista y desarrollador de software— y sus hijos Francisco, Santiago y Lucía, tomó una de las decisiones más importantes de su vida: emigrar a Estados Unidos. La familia se instaló en Florida sin contactos previos ni una red de apoyo cercana.
Romina Oviedo Pérez, la abogada, contadora e instumentista de la viola(gentileza prensa)
Dejar todo y emigrar sin conocer a nadie: la historia de Romina Oviedo Pérez
-¿Por qué decidiste mudarte y cambiar tu vida en otro país?
-Fue una decisión profesional y a la vez personal para crecimiento mío y de toda mi familia. En cuanto a lo profesional, yo tenía mi propio estudio con mi propia cartera de clientes en Argentina que cada vez tenían mayor cantidad de operaciones con EEUU, ya sea para ofrecer sus servicios (exportarlos), inversiones o expandir las ventas de sus productos. Por eso, comencé a estudiar sobre impuestos en EEUU y así cada vez tuve mayor conocimiento y mayor cantidad de emprendedores y profesionales que me contactaban para asesoramiento.
En cuanto a lo personal y familiar, nos gustaba la idea de que nuestros hijos pudieran conocer otras culturas, otro idioma, y la posibilidad de abrirse a un país distinto al nuestro, sin olvidar sus raíces, para darle mayores experiencias de vida.
Romina Oviedo Pérez, la abogada, contadora e instumentista de la viola(gentileza prensa)
-¿En algún momento compartiste profesión entre el derecho y la viola?
-En realidad, en Argentina soy tanto Contadora Pública como Abogada, por lo que mi día a día ya combinaba disciplinas. Con la música el vínculo fue hermoso: lo máximo que logré unir ambas facetas fue cuando integré durante un año la Orquesta del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires, que es justamente la institución donde estoy matriculada para ejercer. Fue una forma muy linda de conectar mi profesión con mi pasión por la música y especialmente con mi instrumento, la viola.
-Tu experiencia en Estados Unidos, ¿es como te imaginabas?
-Ha sido un proceso intenso, desafiante y muy gratificante. Uno llega siempre con muchas expectativas, pero vivir el día a día te enseña que todo requiere adaptación. En lo profesional, validar mi experiencia y ver cómo el mercado estadounidense premia el esfuerzo y la especialización ha sido espectacular. Y en lo personal, ver a mi familia integrada y creciendo en este entorno superó lo que imaginaba. Es un camino de constante aprendizaje, pero confirmar que he tomado, desde lo profesional, la decisión correcta de especializarme en este ámbito es la mejor recompensa.
-En cuanto a la viola ¿Tenés pensado volver a tocar?”
No de forma profesional, pero sí como un hobby; la música siempre fue mi cable a tierra y algo que le hace bien al alma. De todos modos, en mi casa la música nunca se apagó: mi esposo y mis hijos también son músicos, siguen tocando, así que en nuestro hogar siempre se respira música.
-¿Cómo surge la idea de escribir un libro?
Surgió como una necesidad de crear un método y una guía clara para tantos emprendedores, inversores y profesionales que sueñan con internacionalizarse, pero se frenan porque creen que es imposible o no saben por dónde empezar. En el libro explico, de forma práctica, qué estructura societaria se adapta mejor a cada actividad: desde la elección del tipo de sociedad y el estado ideal, hasta la apertura de cuentas bancarias y el cumplimiento fiscal. Es un paso a paso; de hecho, incluí un plan de 30 días para tener una empresa operativa en EE. UU. sin necesidad de viajar ni residir allá. Sé que no reemplaza a una asesoría personalizada, pero es el aliado perfecto para clarificar ideas y planificar con paso firme. Mi libro se llama “Tu Empresa en USA. Manual del Emprendedor Extranjero” y se puede conseguir en Amazon de manera física o digital. Es una edición independiente, pero muy pronto lo podrán conseguir en más plataformas como Mercado Libre, por ejemplo, ya con el sello editorial de Autores de Argentina.
Romina Oviedo Pérez, la abogada, contadora e instumentista de la viola(gentileza prensa)
-Tu historia puede inspirar a otros ¿Qué pensás hoy del camino recorrido?
-Me cuesta ser objetiva conmigo misma, porque en general soy muy autoexigente, siempre estoy intentando superarme, pero luego miro hacia atrás y siento mucho orgullo, pero sobre todo gratitud. Salir de la zona de confort, reinventarse en otro país y transformar la experiencia en algo que hoy ayuda a otros a través de mis asesorías y mi libro, es muy movilizador. Me encantaría que mi historia sea un motor motivador para quien hoy está frente a esa duda y no se anima a dar el primer paso. Si ver mi experiencia como contadora, abogada y mamá ayuda a que alguien diga 'si ella pudo, yo también', el esfuerzo habrá valido doblemente la pena. El camino me demostró que, con preparación, constancia y animándose a dar el salto, las fronteras se vuelven invisibles.
-¿Qué significa para vos que la American Bar Association te sume a su institución?
-Para mí significa un enorme honor y una validación al esfuerzo de años de estudio y adaptación a un sistema legal e impositivo diferente al de mi país de origen. Actualmente formo parte de la American Bar Association como miembro, un logro que va de la mano con estar finalizando mi Master of Laws (LL.M.) en la Universidad de Dayton en Ohio. Estudiar y especializarme en una institución estadounidense me permitió profundizar en el sistema legal de este país y conectar de manera directa con los estándares más altos de la profesión. Estar asociada a la ABA no solo es un gran orgullo, sino también el respaldo institucional necesario para poder participar en las diferentes comisiones de estudio que ABA brinda y seguir guiando a mis clientes con el máximo conocimiento y seguridad.